toda la vida
intentando pensar lo que digo:
correcta y suavemente.
colocarme mucho más cerca
del lento amanecer
que del inesperado rayo.
toda la vida
intentando ser uno mismo:
correcto y suave.
y ahora que lo consigo,
inunda a LA PALABRA
el sonrojo y la incertidumbre.
en fin. qué error!
toda una vida me queda:
rápida e intrépida,
de palabras como rayos y
meteduras constantes.
media vida