Fer-me feliç

És més bonica que un dia de boira.
No ho admet, però jo ja ho sé.
Als seus ulls ho puc llegir:
s’ha compromès a fer-me feliç.

Ho diu sense dir-ho,
amb silencis i mirades tímides,
amb un “no tinc res més a fer”
que vol dir: confia, no et fallaré.
Als seus ulls ho puc llegir:
vol fer-me feliç.

Compartim misèries,
sense tabús ni pors.
Ens expliquem els traumes passats
rentant la roba bruta per demà.
Als seus ulls ho puc llegir:
ha decidit fer-me feliç.

No vull anar ràpid,
ja m’he estavellat altres vegades.
El que ràpid comença, ràpid acaba.
Millor bevem-nos els moments a glops petits.
Als seus ulls ho puc llegir:
ha triat fer-me feliç.

Avui m’ha fet el berenar:
formatge molt bo i pa torrat.
La felicitat és això:
rellotge apagat, paraules i intensitat.
A les seves mans ho puc llegir:
ha escollit fer-me feliç.

Ens vam conèixer de nit,
al lloc on els matrimonis van a morir.
Ens vam mirar i va sorgir.
Als seus ulls ho puc llegir:
confia a fer-me feliç.

Ves amb compte,
els meus amics diuen
que només penso en mi.
No ho diré gaire fort, però potser tenen raó.
Als meus ulls ho podràs llegir:
et deixaré fer-me feliç.

Parlem de música i pel·lícules,
de nens, feina i rutines.
És la més forta i la més dolça.
Als seus ulls ho puc llegir:
no ho ha dit, però vol fer-me feliç.

Parlem del present
i del passat rient.
Ho torno a sentir.
Quina sort que tinc.
N’estic segur: vol fer-me feliç.

Avui,
aquí,
de nit,
mentre la boira s’aixeca,
triem quedar-nos i seguir compartint.
Ho puc sentir:
em farà feliç.

Lo que me queda por hacer

Lo que me queda por hacer
Es volverlo a intentar 
Y sobretodo es volverme a enamorar.

Lo que me queda por hacer
Es correr medio kilómetro 
Hasta tu casa.

Lo que me queda por hacer
Es reconerlo y seguir.



He decidido seguir adelante

En esta mañana no se ven las montañas.
La niebla descansa sobre el paisaje
como un recuerdo que acecha.
Sigo pensando en ti a cada hora,
pero he decidido seguir adelante.

Puedo hablar de asuntos sin importancia,
volver a casa temprano,
cumplir con el guion de los días tranquilos
que a veces se viven sin ganas.
Y aun así, he decidido seguir adelante.

En casa todo parece en orden,
pero trabajo mirando de reojo por la ventana,
buscando una señal en el horizonte,
y solo encuentro el viento crudo del invierno.
No hay nada nuevo,
pero he decidido seguir adelante.

El frío se acerca con su forma de siempre:
la hierba cruje, el aire se congela,
y la piel insiste en acordarse del verano.
Ya no siento la luz del oeste en la cara,
ese calor que entonces me salvaba,
pero he decidido seguir adelante.

Mis amigos hablan de ti a veces,
con esa franqueza que afila navajas.
Dicen que hacíamos buena pareja
y guardan silencio después,
acompañándome en el duelo también.
No tengo nada que decir, solo que he decidido seguir adelante.

Respiro i m'empasso la culpa (Cançó)

Vaig fer-me persona,
sense heroismes, però algú ho havia de fer.
Ho faig bé? No importa, continuo en moviment.
Respiro i m’empasso la culpa.

Qui té el do de no trencar-se?
De petit sempre destorbava, i això t'esmola l'ànima.
Ara hi poso passió, i em veuràs als marges.
Respiro i m’empasso la culpa.

De nit camino fins que s'acaba el camí,
la pluja em mulla. Encara soc aquí,
al ritme d'espurnes de llum efímeres,
respiro i m’empasso la culpa.

Quan duc la roba tacada de vida,
em mireu estrany, com si jo fos la vostra ferida.
Jo només volo lleuger com una fulla,
respiro i m’empasso la culpa.

Diuen que l’amor no s’empaita ni es domina,
però el foc crema els manuals, els odia.
¿Alguna rutina per oblidar quan encara estimes?
Respiro i m’empasso la culpa.

De nit camino fins que s'acaba el camí,
la pluja em mulla. Encara soc aquí,
al ritme d'espurnes de llum efímeres,
respiro i m’empasso la culpa.

Adeu, tanco els ulls. Apagueu les llums.
La nit m'abraça, però els records m'omplen el cap.
Viure és això? Morir uns segons i tornar transformat?
Obro els ulls, tanco la boca i continuo caminant.

Respiro i m’empasso la culpa.
Respiro i m’empasso la culpa.
Respiro i m’empasso la culpa.
Respiro i m’empasso la culpa.
Respiro i m’empasso la culpa.
Respiro i m’empasso la culpa.

M'empasso la culpa

Vaig fer-me persona,
no per heroisme, però algú ho havia de fer.
No sé si ho faig bé, però continuo en moviment.
Respiro i m’empasso la culpa.

Els meus germans tenen el do de no trencar-se.
Jo hi poso passió, ells flueixen.
De petit destorbava, ara em quedo al marge i callo,
Respiro i m’empasso la culpa.

Quan duc la roba tacada de vida,
em miren estrany, com si jo fos la ferida.
Jo només soc un home que aprèn ara a tremolar.
Respiro i m’empasso la culpa.

De nit camino fins que s'acaba el camí,
la pluja cau i em diu que encara soc aquí.
Trobo espurnes de llum que mai no són reals,
respiro i m’empasso la culpa.

Diuen que l’amor no s’empaita ni es domina,
però la sang no llegeix manuals.
No hi ha rutina que oblidi quan encara estimes,
respiro i m’empasso la culpa.

Vaig dir adeu quan tocava, vaig apagar els llums 
i vaig anar a dormir.
La nit em va abraçar, però la seva veu 
seguia al meu cap.
Viure és això? Morir una mica per tornar a ser.

Obrir els ulls, tancar la boca i continuar caminant.
Respiro i m’empasso la culpa.

La noche es un ciempies

La noche es un ciempiés: 
asqueroso bicho enorme,
revoloteando, buscando donde pararse 
a dormir.

Sus patas, son recuerdos.
Me tocan, me joden. Aún sigo vivo,
expectante, como los ojos del búho
en la noche noctámbula.

La noche es un ciempiés: 
desgarra piel, consume vida, escribe con tinta de sangre. Ojalá sueños de ayer, pero son hoy, como piedras molidas por la cascada.

La noche es roja y afilada
subida a un ciempiés caníbal 
como el vino, 
como las manchas en tu cama 
la noche perfecta.

La noche es un ciempiés
y el día, la gota que lo mata.
Sobrevivir es colarse en tu garganta.
Buscando refugio, huyendo del sol.
Escondido en las sombras,
muerto de insomnio, 
enfermo de noche y escombro de día.

La noche es un ciempiés alado y malvado,
cazador como la pesadilla. 
Cruel como no volverte a ver. 

No somos nadie

Hoy te olvido.
Hoy lo consigo.
Dos semanas de tragedia ininterrumpida.
Dos semanas. Sin saber de ti.
Dos semanas sin hablarnos.

Hoy me olvido de ti.
Hoy quiero. Estoy mejor.
Más fiel, más fiel a mi mismo.
Y no volveré.

Hoy te olvido.
Hoy sí. Hoy no fuiste para tanto aunque me duelas en los huesos y me tiemblen los dedos.

Hoy olvido tus besos. Tu cama.
Qué tan profundo llegaste.
Hoy olvido tu olor. Tu voz. Tus entrañas.

No te tuve en lo alto.
Me fui con mi amigos.
Fin de semana perdido.

Me llamaste.
No quise más.
No volviste tras tu pasos.
Yo tampoco.
Y es así, seguimos adelante.
No nos conocemos.
No eres nadie.
Yo tampoco.

No somo nadie. Adiós.

Me doy miedo
No quiero llegar ahí 
Donde todo se vuelve negro
Y no duermo.

No quiero no
No quiero llegar donde me digo 
no puede ser
No eres así 
No quieres dormir 
No quieres seguir así.
Quien eres? Eres así.

Cuanto llevas sin dormir?
Una noche, dos, no importa.
No eres. No eres tu.
No te reconozco.
Lo deseas todo.
Vecino o imposible.
No quieres pero sí.
Quieres volver. Quieres ser él lo sabes 
y sí quieres ser él.
Ese sin nombre que se escondía en la noche para hacer lo que no se puede explicar.
Sabes lo que hiciste? No. No lo sabes.

Qué bueno volver a escribir, no?
Qué bueno ser otra vez tú.

No.

No lo pienses más - canción

(Intro)

(Verso 1)
Soy muy frío en las despedidas,
los ojos tristes se hacen cuesta arriba.
La pájara loca todavía repica
y la jodida nunca avisa.

(Verso 2)
Me he portado bien, y lo sabes,
a pesar de los cafés
a la hora del té, en la calle
donde todo se vende, y arden los pies.

(Puente)
Me echas en cara que fueras un pilar,
y yo que pensaba 
que eso bonita era lo más bonito de tu ciudad.

(Estribillo)
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

(Verso 3)
No voy a ser esa cucaracha
que se cuela en tu casa de madrugada.
Los dos conocemos muy bien el juego
y cuándo te tienes que retirar.

(Verso 4)
Sabes que rompí meses de castidad,
fuiste el mejor motivo.
Pero cuando escuches esto,
lo siento, cariño, ya me habré ido.

(Puente)
Me echas en cara que fueras un pilar,
y yo que pensaba 
que eso bonita era lo más bonito de tu ciudad.

(Estribillo)
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

(Verso 5)
No te faltarán enfermeros,
el hospital está lleno.
A mí se me da fatal, confieso,
eso de cargar con males ajenos.

(Verso 6)
Qué bonito era verte bailar,
muy distinto seguirte los pasos.
Te di todo, y tú querías más.
Eso nunca. ¿Te vale un abrazo?

(Puente)
Me echas en cara que fueras un pilar,
y yo que pensaba 
que eso bonita era lo más bonito de tu ciudad.

(Estribillo final)
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

Todo va a ir bien,
todo va a ir bien,
todo va a ir bien,
todo va a ir bien.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

A cinematic Spanish rock ballad with dark, atmospheric guitars, deep bass, and slow, dramatic drums.
The arrangement blends modern rock with subtle Latin and flamenco undertones —tremolo guitars, haunting organ pads, and a touch of reverb that creates a sense of mystery.
The vocal is rich, expressive, and slightly raspy, delivering poetic lyrics with intensity and theatrical phrasing.
The overall sound is emotional and immersive, balancing power and melancholy with a touch of surrealism and ritualistic energy.

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No lo pienses más, es mejor dejarlo así.

Me he portado bien, y lo sabes,
he rechazado todos los cafés,
esos que se ofrecen de noche.

Soy muy frío en las despedidas;
los ojos llorosos se me hacen cuesta arriba.
Ya sabes: el pájaro loco todavía repiquetea
por la mañana en mi puerta.


Tranquila, no voy a ser la cucaracha 
que se cuela en tu casa a las seis de la mañana.
Por desgracia, los dos sabemos
lo que se vende en Tinder.

Me echas en cara que fueras un pilar,
y yo pensaba que eso era lo más bonito de tu ciudad.

Tranquila, no te faltarán enfermeros,
y a mí siempre se me ha dado muy mal cargar.

Eres una tía genial, de verdad,
seguro que encuentras a alguien que te aguante mejor que yo.
No hace falta hablarlo más.

Qué bonito era verte bailar,
otra cosa muy distinta era seguirte los pasos.
Nuestro camino no es el mismo.
Te di mi tiempo, pero tú querías mi corazón.

Sabes que lo he intentado,
que mis besos eran tuyos,
que cuando te tocaba retocaba el cielo,
que cuando te escribía eran palabras nuevas y sinceras.

Cuando mires por tu ventana
ya me habré ido.
Tú fuiste el motivo de quitarme el cinturón de castidad.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

Sabes que lo he intentado,
que lo he madurado,
pero hasta aquí —lo siento mucho— hemos llegado.

Podemos hablar siempre que quieras.
Tú fuiste el motivo de quitarme el cinturón de castidad.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

Te he besado como hacía tiempo que no hacía.
¿Me preguntas si solo eras cuatro karaokes y cinco polvos?
No, no, nooooooo.

Te dejé ver mi corazón,
pero tú querías mi alma.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

Todo va a ir bien,
todo va a ir bien,
todo va a ir bien,
todo va a ir bien.

No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

Que todo duele

Uno va entendiendo
que la locura no tiene fin.
Que no se puede combatir
con lógica ni con silencio.
Que cuando uno suspira de alivio,
después del estallido,
otra locura más grande vendrá,
como una puerta que se abre
sin avisar en la resaca,
como un mensaje en mayúsculas
a las seis de la mañana.

Uno va entendiendo
que hay días en que uno la sobrevive
y otros en que solo se espera
que el huracán amaine,
aunque toque recoger después del desastre.
Que el tic-tac de los relojes no cura,
que la distancia no enseña nada,
cuando el resentimiento es una forma de vivir.

Uno va entendiendo
que va a tener que lidiar
con su cólera,
que no hay escapatoria,
que hay mucha avería
y muy poca redención.
Que va a tener que driblarla
como un ratón al búho en la oscuridad.
Que le va a acompañar siempre,
como el hambre al perro flaco,
como la rabia a la despechada.

Uno va entendiendo
que no se entiende,
que no se trata,
que se respira de día
y se sueña en pesadillas de noche.
Que nada corrige,
que los libros ayudan,
pero no tanto.
Que la música despista,
pero no para siempre.
Que la terapia cura como el tabaco.
Que acariciar elefantes y abrazar árboles
es solo un disfraz.

Uno va entendiendo, por momentos,
que, a veces, todo pasa:
uno se levanta,
lava el vaso,
se ducha, se viste,
y vuelve a escribir.
Porque esa —aunque nadie más lo sepa—
es la única forma de decirle a la cara:
“A esta casa no vuelves a entrar”.

Como una gota

Voy alcanzando el punto óptimo, ese en el que la gota de agua líquida se mantiene firme sobre la hoja de papel.

Siempre regresa

El amor va a regresar. Siempre regresa pero no espera.

Polizón

Polizón

Polizón

Polizón

Capitán de mi destino
y dueño de mi alma,
pero polizón de ti.

Eres la ola que derriba
el muro de arena que el miedo 
levantó,
y yo, madero a la deriva,
flotando en tu marea.

¿Eres tú la orilla
para los restos del naufragio?

Este aroma cálido y especiado

Lleva todo el día encendida
esta llama de cera con tu aroma,
esta vela que me acompaña.

El viento de la tarde,
intenso y gris,
se pelea con su luz,
como si necesitara también calentarse.

Este aroma cálido y especiado
me devuelve a tu lado;
viene y va con tu respiración,
acariciando tu presencia invisible,
sentada junto a mí.

Llueve a pedradas contra los cristales,
gota a gota, piedra a piedra,
como quien escribe un poema
contra las sábanas 
de una cama que salta agitada.

Y yo, aquí, con esta paz,
te guardo
y te imagino en mis manos
en esta hora quieta
de lluvia y frío,
justo la tarde
después de tenerte.

Alison Darwin

Paso de tríos,
Estoy contigo,
Y ya es suficiente 
Lo tengo todo.

El final

Al final, uno solo ve el final.

Bomba

Tan leve,
Tan volátil,
Tan imperfecta.

Más de culos

Empecé siendo de tetas,
Luego más de culos,
Ahora más de versos.

Qué ganas de encenderte

Qué ganas de encenderte,
arderte,
mantenerte arriba, caliente,
apretarte entre las manos
como fruta madura
y que revientes al morderte.

Qué hambre de comerte,
devorar las migas de pan
de tu vientre,
robarte el aire en un beso
y comerme todos los restos
de vida de entre tus dientes.

Subirte rápido, bajarte lento,
respirar tus gemidos
para seguir vivo,
coserme a tu lengua,
bañarme en tu fuente
y morirme en silencio, inconsciente.

Dime que tú también,
que no deseas, que tiemblas,
que te mueres
por mi casco de piel.
Que la vida son dos días
y en el segundo vamos a lamernos,
para que, como en una radiografía,
solo se vean los huesos.

Que no quede nada entero:
ni la cama, ni los labios,
y que se cuente en todo el barrio.
Que con nuestro sudor
se nos tatúe el fuego
que se condensa en las sábanas.
Que nos escuezan los ojos,
nos duelan las manos,
y se nos llene la garganta de vida.

Qué ganas de encenderme,
arderme,
apagarme en tus aguas.
Qué ganas de quedarme
dormido dentro.

Despertarnos en otros mundos,
mientras nuestra respiración 
aún agitada
se apaga muy lentamente.

Nuestro error

Hay que reír y gemir, y nosotros dejamos de reír.

En tus labios

No imaginas las vueltas que he dado, los refugios en los que he dormido, los caminos que me he inventado para, al fin, encontrar casa en tus labios.

Plural expresivo

Dicen que en español hay un plural distinto, que no habla de cantidad sino de intensidad. El plural que usan las lenguas que lamen la piel.

Un plural que aparece cuando te digo que quiero verte ahora, que mañana vienes pero no es suficiente. Que me abraces y me digas barbaridades al oído.

Es un plural que no conoce la matemática de las cosas, que no responde a la lógica, porque solo se mide por la urgencia con que dos cuerpos se buscan.

Es un plural expresivo que se cuela en los “buenos días” y en los “buenas noches”, y en la suerte de un saludo un domingo por la tarde, a escasos diez kilómetros de distancia.

Busco el amor

Busco el amor.
¡El amor!
Ese animal en celo que se esconde
debajo de las piedras,
en cada esquina meada,
en cada bar de lavabos rotos y espejos sucios,
en cada palabra que resuena en el eco de una caricia.

Busco el amor.
Y lo busqué anoche,
como un perro enfermo,
entre pupilas dilatadas y risas desconocidas,
en camas de muelles sin sábanas,
en casas desordenadas con pasillos interminables.

Busco el amor. Y te busco a ti.
Que seguro que existes,
porque te sigo inventando
a cada paso que te sueño.
A ti, que no me buscas —porque ya duermes tranquila—
pero que, cuando me tropieces,
vas a entender
que debajo de esta coraza de ironía y cinismo
hay algo más 
que necesitas comprender.

Busco el amor. Y lo hago hoy,
en este reino de espejos rotos.
Porque buscarte
es buscar el amor.
El AMOR con saliva en los ojos.
El que te levanta del suelo.
El que te arranca las tripas.
El que te trota el pecho.
El que te expulsa de ti mismo.

El acto más transgresor,
más punk,
más natural,
más vivo,
que a este maniquí de barro
le queda por hacer.

Amanece muy temprano

Amance bien temprano
Dirigete a algún bar
Te lavas con las manos
Con el agua de regar

El camarero te saluda con la mano
Otra ronda más 
La noche se ha acabado
Pero sigues con ganas de bailar.

🎵 Me voy al sur (inspirada en “Sweet Virginia” – The Rolling Stones)

[Intro – Armónica + guitarra acústica]
¿No lo oyes?
¿No oyes el viento susurrar?
Me canta canciones viejas,
de cuando solíamos bailar.

Me dice que ya es la hora,
que no hay vuelta atrás.
Mis pies tienen hambre,
y el horizonte empieza a arder.

[Estribillo]
Me voy, me voy al sur,
amor mío,
me voy, me voy al sur,
sin ti, dejo atrás el frío.
Me voy, me voy al sur,
querida,
me voy, me voy al sur,
a empezar una nueva vida.

[Verso 1]
Recuerdo cómo eclipsabas el sol,
y ese brillo brutal en tus ojos,
las promesas que nos gritamos,
aquella última canción sin coros.
A veces sueño tu risa,
y eso aún me hace feliz.
A veces dueles demasiado,
otras, salto al vacío y vuelvo a mí.

[Estribillo – variación leve]
Me voy, me voy al sur,
con lo poco que me queda:
una camisa de flores,
y el alma sedienta de estrellas.

[Puente – Bridge]
Vivimos demasiado tiempo en el norte,
donde los niños empuñan cuchillos,
y el cielo dispara balas.
Sin ganas, ni fe, ni abrigo,
solo sombras… y cosas malas.

[Estribillo – completo]
Me voy, me voy al sur,
amor mío,
me voy, me voy al sur,
sin ti, dejando el frío.
Me voy, me voy al sur,
querida,
me voy, me voy al sur,
a empezar otra vida.

[Outro – Armónica + guitarra + fade]
Hoy es el mejor día,
hoy es siempre todavía.
Me voy, me voy al sur...
lejos de aquí,
lejos de ti...

Desaparecer

Desaparecer y volver.

Dímelo

Quiero tenerte pero no puedo.
Quiero besarte pero te besa otro.
Yo soy él pero tú eres tú.
Sigues siendo tú.
Eres perfecta.
Ahora y antes.
Me recuerdas a lo que fuimos, pero sin serlo.

Quiero estar en ti, dímelo.

Nube de gas y polvo

Eres el polvo estelar 
que algún día será luz.
La negación es un caos tranquilo,
el desorden que sigue su rutina.
Todo flota sin forma,
como si aún no hubiera 
ocurrido nada.

Formación y fusión

La rabia arde como hidrógeno a presión,
una protoestrella que ruge.
El corazón se enciende con fuerza,
golpea, grita, colapsa.
Furia, empiezas a brillar.

Estrella estable

La luz se regula,
la estrella negocia con la gravedad su órbita.
En el duelo, 
aprendes a fingir paz,
a pactar con el dolor
pequeños pactos 
de supervivencia.

Gigante roja

La energía decae,
te expandes, te deformas, te agotas.
Crece la pena.

Enana blanca

Explotas en silencio.
La aceptación no es resignación,
es cambio.
Eres luz que empieza de nuevo el viaje.

Balada d'un poeta fi

Hi entres amb l'americana planxada,
lluint llatinismes com medalles de col·leccionista,
i ens mires com si la poesia fos un bé heretat,
una joguina de despatx
que només reciten els més ben trempats.

Però no sents la suor al cor,
ni el gemec de qui escriu des del ventre.
Tu busques simetria i mètrica exacta,
i nosaltres busquem sobreviure.

Perquè alguna cosa està passant aquí,
però tu no saps què és,
oi que no, Marc Gassó?

Tu recites amb veu impostada
als recitals amb cava i llum daurada,
mentre el vent, fora, s'endú els versos analfabets
que mai trepitjaran el teu escenari de catifa vermella i retrats a les parets.

Dius que la tecnologia no sent ni plora,
i tu, tan ple d'entonació i de norma.
Et grinyola, et fa nosa, et fa por,
com si un vers ben fet només pogués sortir
d'un erudit amb plaça fixa de professor autocomplaent.

Perquè alguna cosa està passant aquí,
però tu no saps què és,
oi que no, Marc Gassó?

Tu parles del cànon com si fos sagrat,
nosaltres escrivim amb els dits cansats.
Tu cites Casasses des d'una aula oficial,
nosaltres cridem entre el soroll digital.
Tu construeixes temples de pedra i fe,
nosaltres escrivim i cada dia ens preguntem per què.

Perquè alguna cosa està passant aquí,
però tu no saps què és,
oi que no, Marc Gassó?

Digues, Marc:
quants dels teus poemes li has dedicat a l'arc de Sant Martí?
Quants cops t’ha tremolat el pols escrivint?
Alguna vegada ho has fet per necessitat, i no pas per vanitat?

Tu, tan pulcre, tan fi, amb camisa a quadres i blue jeans.
Nosaltres, tan incults, però tan vius,
amb els peus al present i la disconformitat als dits.

Perquè alguna cosa està passant aquí,
però tu no saps què és,
oi que no, Marc Gassó?

Versos paral·lels

Diàleg escènic entre Marc Gassó i el poeta de l'ara
(Una taula de fusta. Un llibre antic. Una pantalla il·luminada.)

- (S'ho mira tot des de dalt, com si estigués sobre un pedestal)
Això que feu ara... això no és poesia.
És entreteniment disfressat de vers.
On són els hendecasíl·labs, les al·legories ben cosides,
l'alè clàssic que ens connecta amb la veritat?

- La veritat?
La veritat s'escriu quan crema. No cal paper, només sentiment.
Amb un mòbil, amb IA, amb una nota de veu si cal.
La poesia no és un temple romànic.
És una porta oberta a mitjanit.

- Intel·ligència artificial?
Poesia escrita per una màquina?
Això és una blasfèmia lèxica!
La poesia s'ha de suar, no programar!

- I tu què saps del que sua la gent quan escriu?
Hi ha qui escriu amb sang, Marc.
I si una IA ajuda a trobar la paraula exacta,
benvinguda sigui la màquina.

- Ara tot són emocions barates, frases de sobretaula...
Jo vull complexitat.
Jo vull estructura, mètrica, adorns i retòrica!

- Jo vull la paraula que tremola.
Encara que li falti una síl·laba o li sobri una coma.
Vull versos que bateguin, no que es llueixin i no respirin.

- Això són modes. Passaran.
Com els haikus d'Instagram i els poetes de TikTok.

- I els teus llibres? Qui els llegeix?
Quants dels teus sonets serveixen per salvar un dia de merda?
La poesia no és eterna. És urgent.

- La poesia és alta cultura!

- No. La poesia és temperatura.

- Doncs vés-te'n amb les teves màquines i les teves frases enllaunades.

- I tu queda't amb el teu llatí, la teva biblioteca i les mans netes.
Jo escric amb pantalla i tecla calenta.
Perquè el que importa no és qui ho escriu,
sinó qui se salva quan ho llegeix.

Versos paral·lels

Diàleg escènic entre Marc Gassó i el Poeta de Barri
(Dos tamborets. Un got de vi. Una cervesa calenta.)

MARC GASSÓ
(Ajustant-se l’americana)
Digues, estimat... company de ploma,
¿quin vers escrius quan t’ofega el soroll del món?
Quan no tens llibres ni torxes d’Alexandria?

POETA DE BARRI
Quan m'ofega el món,
no escric versos, escric crits.
Amb ortografia que tremola i metàfores trencades.

MARC GASSÓ
Ah... la vida.
La necessitat fa mala poesia.
Els millors poemes neixen després  d'una bona digestió amb un bon diccionari.

POETA DE BARRI
Tu tens diccionari i vi bo,
però no saps com sona la paraula quan no hi cap dins d’un sonet.

MARC GASSÓ
No et sembla que exageres?
Hi ha bellesa en la disciplina, 
en el vers clàssic.
En l’alambí de la forma. L’ordre... el saber!

POETA DE BARRI
Hi ha més veritat en un insult sincer
que en vint-i-quatre alexandrins plens de saliva seca.

MARC GASSÓ
Però què et penses que és la poesia?
Un graffiti en un lavabo?

POETA DE BARRI
I per què no?
Han passat més ànimes per un lavabo
que per la teva biblioteca d’edicions numerades.

MARC GASSÓ
(Indignat)
Jo vinc d’una tradició!
He llegit els clàssics, he rebut el llegat!

POETA DE BARRI
I jo vinc del barri del costat,
on el llegat era avui i el passat silenci.
No he llegit a Casasses. Però he vist moltes vides joves trencades.

MARC GASSÓ
La poesia no és per a tothom.
No tothom pot dominar l’elevació del mot. L'estructura, el cant, la dicció perfecta! 

POETA DE BARRI
Exacte. Tu recites als grans.
Jo, .

MARC GASSÓ
Et creus millor per ser visceral?

POETA DE BARRI
No. Em crec viu.
Tu et creus etern, però estàs momificat en llatí.

MARC GASSÓ
Et falta cultura.

POETA DE BARRI
Et falta carrer.

MARC GASSÓ
Et falta mètrica.

POETA DE BARRI
Et sobra maquillatge.

MARC GASSÓ
(Alçant el got de vi)
Brindem, doncs, per la diferència.

POETA DE BARRI
I per la poesia que no surt als recitals,
però que salva una vida al lavabo d’un bar.

Diàleg entre dos versos que no es toquen

Marc Gassó
A l’ombra dòcil d’un vers alambinat,
on la metàfora amb el mot s’albira,
palpo la Musa —pura, fina i tira—
com qui sedueix el món amb un sonat.

Poeta de barri
Jo no tinc musa, tinc gana i una estufa
que fa més fum que llum quan cau la tarda.
Jo no recito, crido, i si fa falta
em bec la pena en versos dins la bufa.

Marc Gassó
Jo, fill de lletres, fusta d’il·lustrat,
navego el pensament com qui delira.
No sóc del fang, no visc d’una mentira:
neixo en les rimes, creixo en l’avantmat.

Poeta de barri
Tu tens el vers com qui es pentina i sua
l’olor de llibres vells, tinta ben clara.
Jo vinc del fang, del crit que no s’atura,
i escric perquè si callo, rebento l’ànima.

Marc Gassó
No entenc les veus que surten del carrer,
ni els mots que brollen bruts, com d’una pena.
No són poemes —és prosa de taller!

Poeta de barri
No he llegit Salvat —només a mitges—
però conec el pes d’una paraula
quan és l’únic que et salva entre les deixes.

Marc Gassó
Jo escric del cel, no pas de cap cadena.
Que en cada mot hi hagi un saber sincer,
no pas un crit... ni gana... ni condemna.

Poeta de barri
Tu, Marc Gassó, et pintes de paraules.
Jo no m’adorn, jo vull dir el que em crema:
que hi ha poesia que no cap en cap tema.

Es terapia

Esto no es poesía, es terapia.
Como el que corre bajo la lluvia
para camuflar las lágrimas con el agua.
Como el que se esconde del duelo y fuma a escondidas.

Escribo para cambiarme,
con necesidad,
la parte de mí que aún no se ha perdonado.

Sin alegría.
A la alegría no la quiero encerrar
en un verso y esconderla debajo de la cama.

Porque hay días en los que escribir es la única puerta abierta.

Muérdeme

Muérdeme.
Muérdeme la duda,
el ego,
la noche.

Muérdeme el miedo
y la boca.

Muérdeme el rincón donde me escondo.
Muérdeme lento,
sin permiso.

Muérdeme el verso.
Ese donde te pienso.

Que a veces el amor
también entra por la herida.

Desayuno caníbal

Con ganas de que me quites
las telarañas del paladar.
De que me devuelvas el sabor,
la saliva, el vértigo.
De que me beses con hambre.
De que me arranques el bostezo
y me devuelvas el verbo: gemir.

No pido flores, ni promesas.
Solo un beso hambriento,
una lengua traviesa, una cama deshecha,
un desayuno caníbal
de piel y alma.

Maldita estrella

Eras una maldita estrella,
brillante, lejana,
ardiente, peligrosa.

Me calentaste la vida, sí,
pero al final, demasiado cerca,
ardí como un imbécil
que cree que el fuego se puede besar.

Me quemé los labios,
las manos,
los sueños.

Hasta lograr alejarme,
a trompicones,
con el humo tóxico en los pulmones
y la vida hecha cenizas.

Me consumiste.
No se abraza una estrella,
se contempla.
Es imposible arder 
y respirar a la vez.

El olvido

El olvido es un recuerdo que finge estar muerto.

En la frontera

En la frontera, dos labios que se abrazan,
como si el amor pudiera romper la geografía.
Pero el amor, lo sades, es solo un pacto efímero
entre dos que fingen no saber demasiado.

En la frontera, un recuerdo es el eco de aquella despedida.
Y más tarde, te aferras herida a un espejo roto.

En la frontera, el destino es un libro
con todas las páginas ya escritas.

En la frontera, besas como quien traduce un idioma desconocido,
sabiendo que te equivocas.

En la frontera, las ciudades están partidas,
las calles no acaban,
y tu sombra se aferra a las farolas.

En la frontera, las derrotas te hacen inmortal.

Y así eres, pero solo en la frontera.

Qué vida ahí fuera

Y es que ya llevo 6 meses
sin tocar a nadie.
6 meses sin oír un gemido
que no venga de mis tripas,
6 meses sin oler un olor
que no sea el sudor de mi propio cuerpo.

6 meses sin dejarme caer en cualquier cama
para olvidar a base de jadeos y cerveza caliente.
6 meses sin esconderme bajo la piel de nadie,
sin fingir que alguien me salva
o que yo salvo a alguien.

¿Y al final tienes lo que querías?
Lo dudo, joder.
Porque tú nunca quisiste nada,
excepto verme roto
y pedirle al karma que hiciera el trabajo sucio.
Porque tú nunca entendiste
que no es que te amara,
es que no te soportaba,
cansado de recordarme por qué me quedaba.

Y es que ya llevo más de 6 meses
sin compartir el plato,
sin hacer el amor,
sin reírme de cualquier mierda
para hacer más civilizada la resaca.

Más de 6 meses
sin oír a la nostalgia hablándome en mis sueños,
sin imaginarme cómo nos hubiera ido si...
Más de 6 meses sin restos tuyos
en la nevera o en el plato de la ducha.

Y qué tranquilo.
Y qué paz.
Y qué vida me espera ahí fuera sin ti.
Aunque a veces me expliques
cómo has cambiado,
qué cosas tan increíbles estás haciendo,
y en qué persona tan maravillosa
te estás convirtiendo.

Y es que ya llevo más de 6 meses,
6 meses sin bajar la voz,
6 meses sin hacer equilibrios
entre quedarme
y hacerles daño.

Y es que ya llevo 6 meses
sin odiarme por elegirte con 20 años.
Y, por primera vez,
en mucho tiempo,
en esta casa no hay fantasmas.
Solo yo, más que suficiente.

Líquidos

Dice Bauman
que corren tiempos líquidos,
y eso parece.
Todo se desliza entre los dedos:
frágil, volátil, enfermizo,
como un día con demasiada prisa por caer al vacío.

Nos enamoramos por inercia,
y nos desenamoramos por pereza.
Amamos la velocidad,
y follamos como quien hace la compra.
Luego nos largamos, sin hacer ruido,
antes de desayunar.

Dice Bauman
que el compromiso pesa demasiado,
que somos una sociedad inmadura,
como la resaca de una noche que ya no recuerdas.

Y saltamos de chat en chat,
coleccionando historias cortas
y olvidos rápidos.

Relaciones de usar y tirar,
como un cigarro entre cuatro,
como un polvo sin nombres,
como un “Eres especial y te quiero,
pero no estoy preparado”.

Dice Bauman, sí.
Pero el vacío nos llena a todos.
Esa maldita sed insaciable
por una notificación más.

Tan líquidos,
que nos volvemos transparentes.
Nada nos afecta lo suficiente.
Nada nos duele demasiado.
Nada nos quiere tanto.
Nada importa,
y todo fluye, pasajero.

Bueno, todo menos una pregunta:
¿Y si el siguiente es todavía mejor?

Mi leitmotiv

Si esto fuera una película, ellos serían mi leitmotiv: presentes en cada plano, recurrentes en cada escena, protagonistas de cada trama, dando sentido a todo lo demás.

Nosotros, los que nunca fuimos

Dicen que hay un momento,
justo antes de ser,
en el que todo sigue intacto.

El beso que no dimos,
la historia que no empezó,
la vida que casi.

Dicen que los artistas viven por nosotros
lo que no nos atrevemos a tocar,
que pierden para que otros ganemos,
que su condena es entregarse
hasta que no quede nada.

Nosotros, en cambio, coleccionamos certezas,
les ponemos nombres, les damos horarios,
les alquilamos una casa con vistas al miedo.

Queremos que todo encaje,
que el amor venga con garantía,
que la vida sea perfecta
como una casa de revista
con su cocina de diseño
y su tristeza disfrazada de domingo.

Pero a veces,
cuando el mundo no nos mira,
el artista que enterramos nos despierta,
nos arrastra al borde del abismo
y nos pregunta, casi en un susurro:

¿Y si saltamos?

Todavía infinito

Dicen que la realidad se crea cuando alguien la observa,
pero yo prefiero no mirarla demasiado.
No vaya a ser que todo lo que aún es posible
se convierta en lo de siempre.

Que un beso sea solo un beso.
Que una historia sea solo una historia.
Que el amor sea solo una cosa
de las que se gastan.

Porque lo contrario a vivir no es morir,
es esperarte.
Es aguardar en la esquina de lo que no sucedió,
como un verso que nunca se atrevió a rimar.

Nos pasamos la vida intentando ser perfectos:
el cuerpo perfecto,
el trabajo perfecto,
el amor perfecto.
Nos convencemos de que es suficiente,
pero en las sombras,
el artista que enterramos nos saca a bailar
y nos susurra al oído
que todavía seguimos vivos.

Y dime,
¿hay algo más jodidamente perfecto que la nada?
Quizás tú, pero no creo.
Quizás tú otra vez, pero cómo estar seguro.

Así que aquí estamos, finitos,
coleccionando días,
dejando que lo que no somos
naufrague contra el infinito.

Es esperarte

Porque lo contrario a vivir no es morir, es esperarte.

La vida perfecta

Dicen que los artistas viven por nosotros la vida que no nos atrevemos a tener.

Por miedo, por no morir.
Por no hacer daño, por no hacernos daño.
Por no equivocarnos.
Por no soltar el control sobre lo que, al final, es incontrolable.

Ellos, en cambio, hablan del miedo, lo recorren, lo habitan.
Mueren un poco en cada verso,
se dejan la voz en una canción,
pierden la vista en cada boceto.

Porque tienen el arte de perder.
De perderlo todo, perderse a sí mismos,
de irse quedando sin nada
mientras nosotros coleccionamos días.

Nosotros, tan bien hechos,
tan cómodos en nuestras vidas perfectas,
con el cuerpo perfecto,
el trabajo perfecto,
el coche perfecto,
el viaje perfecto,
la cocina perfecta,
la familia perfecta.

Tan perfectos que, cuando nadie nos ve,
en las sombras, el artista que enterramos nos susurra al oído que todavía seguimos vivos.

Lo que no somos

Los científicos dicen que la realidad se crea cuando alguien o algo la observa.

Antes de eso, todo es un montón de posibilidades
flotando en un charco de barro cuántico.

Que lo que percibimos no es más que impulsos eléctricos
saltando entre neuronas,
jodiéndonos con nuestras expectativas.

Que la certeza es solo un maldito truco de la consciencia
para que no saltemos del quinto.

Así que aquí estamos, finitos,
actuando como si importara,
como si el hecho de sentirnos nos hiciera reales.

Como lo que tú y yo no somos:
un beso,
una historia,
una vida entera.
O quizás nada.
Seguramente nada.

Y dime, ¿hay algo más jodidamente perfecto que la nada?
Quizás tú, pero no creo.

¿Algo más bonito que lo que no se ha tocado,
ni visto,
ni juzgado?

Sin errores, sin heridas, sin pecado.
Quizás tú otra vez, pero cómo estar seguro.

Y hasta entonces,
lo que no somos:
infinitas posibilidades
naufragando contra el destino.

Nunca te perdoné

 Nunca te perdoné, se me olvidó.

Nunca te necesité

Nunca te necesité, y tal vez por eso era perfecto.

El beso

Dicen que en un beso
se intercambian hasta 80 millones de bacterias en solo 10 segundos.
Que el corazón se acelera de 60 a 100 latidos por minuto.
Que 34 músculos despiertan entre la cara, la mandíbula, los labios y la lengua.
Dicen que un beso puede quemar entre 2 y 6 calorías por minuto,
dependiendo, claro, de su intensidad.
Que la dopamina y la oxitocina inundan el cerebro,
que las pupilas se dilatan,
que el flujo sanguíneo aumenta,
y que el cuerpo entero responde.

Sin embargo, nadie ha medido todavía
el vértigo del primer beso,
ni la nostalgia de aquel que no se dio.
Tampoco hay experto que explique
la tormenta en el estómago del beso adolescente,
ni el incendio en la piel del beso trasnochado de madrugada.
¿Y alguien ha sido capaz de resolver su ecuación,
con las incógnitas de la espera?

El beso es, quizás, pizarra y lienzo, certeza y emoción, ciencia y poesía.
El instante en que dos ciegos se regalan la boca,
transformando sus labios de fiebre en un absoluto,
y su causalidad en algo inmortal.

Luz

Si el sol explotara, 
tardaríamos 8 minutos 
en darnos cuenta. 
Ese es el tiempo 
que la luz tarda en llegar a la Tierra.

Cuando lo nuestro explotó, 
tardé dos años en superarlo. 
El tiempo justo y necesario
para rehacerme, reinventarme
y al final volver a tener
las fuerzas de vilver a intentarlo.

Las que importaban

Hoy no hay texto, solo palabras: las que importaban, sobrevivieron.

Las que importaban

Hoy no hay texto, solo palabras: las que importaban, se quedaron.

Yo, adicto

Ponerse en duda y aprender.

El miedo siempre te encuentra.

Perdí el control

Sé que esa noche perdí el control. Me dejé llevar.
Pero te pregunto, ¿esta relación alguna vez ha estado bajo mi control?

Y de verdad, a lo únicos que echo de menos es a ellos dos.

¿Cómo voy a echar de menos una casa donde no quería volver después de ir a trabajar?