Me alejo

No soy frío y calculador, 
todo lo contrario. 
Necesito distancia y silencio 
para sentirlo mejor, 
y ver las palabras que me sanen.

Relación en curva

Atención, relación en curva. Al salir tengan cuidado para no introducir el corazón entre deseo y realidad.

Yo y el otro

Sabes más de mí que yo mismo,
eres el otro, la perspectiva,
mirada lejana en la distancia y el tiempo.

Descifras los silencios en mis palabras,
eres la sombra pegada a mi lado cerrado,
compañera silenciosa.

Comprendes miradas que no lanzo,
calmas el ruido en mi silencio,
ves más allá de lo aparente, al norte del norte, en el centro.

Guardas los secretos de mi alma,
me guías sin hablar, por senderos desconocidos, 
hacia las luces del horizonte.

No saltarás conmigo al abismo,
pero tu presencia es cinturón y faro,
en mi viaje eres el hilo invisible que sostiene el susurro que me guía.

Me quedo

- Tengo el mejor argumento.
- ¿Y cuál es?
- Tus besos.

En tu cuerpo

No necesito tu sexo,
tus pechos,
tu cuerpo.

Háblame mucho,
mírame,
bésame,
bésame mucho.

Y me tendrás en ti,
en tu sexo,
en tus pechos,
en tu cuerpo.

Reina del infierno

Las manos que vuelven de la guerra no acarician porque estan heridas, o llenas de cicatrices y tiemblan.

Esas manos son violentas porque conocen la derrota y están dispuestas a todo.

Las manos que vuelven de ti son diez demonios en carne viva, humillados, acomplejados, porque se creían invencibles y, ahora, ya conocen a su reina.

Mi dulce condena

Hasta los pájaros están condenados al cielo.

Yo me ato a ti, a tu cama, a tu cuerpo: 
mi dulce condena.

Guardianes de la galaxia

Pasa cada noche, hay sueños que se divorcian, otros se separan. Otros, más habitualmente, siguen en un largo invierno, fingiendo. Otros se distancian. Otros, menos, se arreglan.

Nosotros no. Nosotros somos espaciales: como una supernova, estallamos en mil pedazos.

Y vosotros, sedientos espectadores, podéis admirar nuestra estrella muerta en el cielo, sin necesidad de telescopios ni artilugios artificiales, allí a lo lejos en una galaxia muy muy lejana, justo donde se amontona toda la basura galáctica.

Sean felices

Yo quise mantenerla en mis brazos,
y ella me dijo que me quería.
Qué le voy a hacer si, en realidad, 
ella no pensaba en mí.
Al menos, hasta que me di cuenta,
fui feliz.

Una vez estuve en una nube 
en lo más alto de las montañas,
allá donde todo es bonito y no hay maldad.
Bueno, y caí, y me di cuenta, 
pero fui feliz.

Alguien puede decir, 
hoy el compromiso son 100 giros 
a la izquierda y uno a la derecha.
No lo niego, soy sincero, hasta que me di cuenta, fui feliz.

El amor es tan frágil 
como las manos que lo sostienen.
No me digan que todavía no lo saben.
Es posible, pero hasta que no se den cuenta, sean muy felices.

Una cueva en el tormenta

Cuando vuelves y crees,
y la vida te vuelve 
a arrancar la piel.
Búscame, miedo, una cueva
bajo la tormenta.

Cuando las bolsas de basura
se acumulan
en la puerta.
Búscame, miedo, una cueva
bajo la tormenta.

Cuando la mentira
parasita la verdad
y no la deja respirar.
Búscame, miedo, una cueva
bajo la tormenta.

Cuando los primates 
de fotopolla fácil
asoman la cabeza.
Búscame, miedo, una cueva
bajo la tormenta.

Cuando el mal tiempo no cesa,
la luz no llega,
y la cama postrada es eterna.
Búscame, miedo, una cueva
bajo la tormenta.

Cuando la estrella del circo
se va con otro
más alto y más guapo.
Búscame, miedo, una cueva
bajo la tormenta.

Cuando las palabras caen
como lágrimas en la lluvia,
y el sueño es corto y cruel.
Búscame, miedo, una cueva
bajo la tormenta.

Cuando la pasión
es un largo invierno
lleno de niebla, nieve y escarcha.
Búscame, miedo, una cueva
bajo la tormenta.

Besarte

Yo pensaba que sabía besar,
hasta besarte.

Finjo

Te tengo aquí a mi lado
con la espalda desnuda
y yo fingiendo que duermo
para estar
más tiempo contigo.

Te tengo aquí en la cama
después de hacértelo todo
y me siento bien,
sin fuego, apagado,
en el bienestar del silencio.