Poesía y gente

La poesía no se ve pero se oye, se toca, se huele y se siente, cuando la adivinas entre
el ruido, las cosas, la basura, y la gente.

Plaza P

Conozco un lugar en el bullicio por donde se va y se viene. Donde no hay ni falta de nada.

A veces, con suerte,
consigo ocupar su silencio.

La naturaleza, a su vez, lo colma 
con el canto reparador de los pájaros.

Lo encontrarás al norte del norte, entre 
el ruido, las cosas, la basura y la gente.