El amor es sencillo de resumir en una frase, pero qué difícil de contener en una relación.
Debe haber alguna razón por la que todos estamos fracasando en lo mismo. Si alguien lo sabe, ya sabéis mi dirección.
El tiempo es un constructo; qué rápido se me pasa a tu lado, dando besos al aire, acariciándote la espalda, enredándote el pelo, mirándote hablar.
Cuánto miedo, cuánta inseguridad transmite la arritmia de mis piernas debajo de la mesa mientras hablas.
Ahora solo soy un pájaro en un cable eléctrico, esperando el momento oportuno para echar a volar a tu nido.
No puedo forzarlo, tampoco puedo fluir sin más. No puedo dejar de hablarte, aunque haya distancias inabarcables.
Noto el cambio de presión en el aire; vengo de la tormenta perfecta, donde los ojos lloran en todos los semáforos, y las manos se mueren de frío en verano.
Qué desgracia, el tiempo y nuestras acciones le han dado la razón a los demás.