Deberías arrojarme a la discusión;
Contradecir todos mis silencios;
Roer mi autoestima.
Deberías ensuciar cada poro de mi piel;
inventarte nuevas formas de tortura para/con mis uñas.
Deberías lanzarme a lo absurdo.
Deberías no quererme; no ser tú.
Tu culpa es que yo viva en la más absoluta comodidad.
Un alegre leñador, ése soy yo a tu lado.
Un alegre leñador
En el invierno iremos en un vagoncito rosa
con almohadones azules.
Estaremos bien. Un nido de besos locos reposa
en cada una de las blandas esquinas.
Cerrarás los ojos para no ver a través del cristal
hacer señas las sombras de la noche;
esas ariscas monstruosidades, populacho
de negros lobos y negros demonios.
Después sentirás tu mejilla rozada.
Un leve beso, como una loca araña,
te correrá por el cuello.
Y me dirás: «Busca», inclinando la cabeza;
y dedicaremos nuestro tiempo a encontrar
ese animalito que viaja mucho.
SUEÑO PARA EL INVIERNO - Arthur Rimbaud
con almohadones azules.
Estaremos bien. Un nido de besos locos reposa
en cada una de las blandas esquinas.
Cerrarás los ojos para no ver a través del cristal
hacer señas las sombras de la noche;
esas ariscas monstruosidades, populacho
de negros lobos y negros demonios.
Después sentirás tu mejilla rozada.
Un leve beso, como una loca araña,
te correrá por el cuello.
Y me dirás: «Busca», inclinando la cabeza;
y dedicaremos nuestro tiempo a encontrar
ese animalito que viaja mucho.
SUEÑO PARA EL INVIERNO - Arthur Rimbaud
¡Si volviera el tiempo, el tiempo que fue!
Porque el hombre ha terminado, el hombre
representó ya todos sus papeles.
En el gran día, fatigado de romper los ídolos,
resucitará, libre de todos sus dioses,
y, como es del cielo, escrutará los cielos.
El ideal, el pensamiento invencible, eterno,
todo el dios que vive bajo su arcilla carnal
se alzará, se alzará, arderá bajo su frente.
Y cuando le veas sondear el inmenso horizonte,
vencedor de los viejos yugos, libre de todo miedo,
te acercarás a darle la santa redención.
Espléndida, radiante, del seno de los mares,
tú surgirás, derramando sobre el Universo
con sonrisa infinita el amor infinito,
el mundo vibrará como una inmensa lira
bajo el estremecimiento de un beso inmenso...
El mundo tiene sed de amor: tú la apaciguarás,
¡oh esplendor de la carne! , ¡oh esplendor ideal
¡Oh renuevo de amor, triunfal aurora
en la que doblegando a sus pies los dioses y los héroes,
la blanca Calpigia y el pequeño Eros cubiertos con
nieve de las rosas
las mujeres y las flores su bellos pies cerrados!
SOL Y CARNE - Arthur Rimbaud
Porque el hombre ha terminado, el hombre
representó ya todos sus papeles.
En el gran día, fatigado de romper los ídolos,
resucitará, libre de todos sus dioses,
y, como es del cielo, escrutará los cielos.
El ideal, el pensamiento invencible, eterno,
todo el dios que vive bajo su arcilla carnal
se alzará, se alzará, arderá bajo su frente.
Y cuando le veas sondear el inmenso horizonte,
vencedor de los viejos yugos, libre de todo miedo,
te acercarás a darle la santa redención.
Espléndida, radiante, del seno de los mares,
tú surgirás, derramando sobre el Universo
con sonrisa infinita el amor infinito,
el mundo vibrará como una inmensa lira
bajo el estremecimiento de un beso inmenso...
El mundo tiene sed de amor: tú la apaciguarás,
¡oh esplendor de la carne! , ¡oh esplendor ideal
¡Oh renuevo de amor, triunfal aurora
en la que doblegando a sus pies los dioses y los héroes,
la blanca Calpigia y el pequeño Eros cubiertos con
nieve de las rosas
las mujeres y las flores su bellos pies cerrados!
SOL Y CARNE - Arthur Rimbaud
No merezco utilizar la dificultad.
Todas las anclas que véis
las lancé con tiempo al mar.
He creado muchas salidas en mi cuerpo.
Todavía me falta un beso.
Hace una semana inauguré una nueva capa de vida.
Si no nos entendemos es por mi culpa,
debí entender antes quien es el mejor
de los dos.
Me preocupa que el dinero que espero
no llegue a tiempo.
Me esperan demasiados adioses.
En la fábrica desempleada se refundó la escuela vacía.
¿sigues sin entenderme?
los peces de la memoria van muriendo
Es crudo y frío
Todas las anclas que véis
las lancé con tiempo al mar.
He creado muchas salidas en mi cuerpo.
Todavía me falta un beso.
Hace una semana inauguré una nueva capa de vida.
Si no nos entendemos es por mi culpa,
debí entender antes quien es el mejor
de los dos.
Me preocupa que el dinero que espero
no llegue a tiempo.
Me esperan demasiados adioses.
En la fábrica desempleada se refundó la escuela vacía.
¿sigues sin entenderme?
los peces de la memoria van muriendo
Es crudo y frío
A quien pueda interesar - José Emilio Pacheco
Que otros hagan aún
el gran poema
los libros unitarios
las rotundas
obras que sean espejo
de armonía
A mí sólo me importa
el testimonio
del momento que pasa
las palabras
que dicta en su fluir
el tiempo en vuelo
La poesía que busco
es como un diario
en donde no hay proyecto ni medida
el gran poema
los libros unitarios
las rotundas
obras que sean espejo
de armonía
A mí sólo me importa
el testimonio
del momento que pasa
las palabras
que dicta en su fluir
el tiempo en vuelo
La poesía que busco
es como un diario
en donde no hay proyecto ni medida
Noche de sábado
Si me subo a esta noche, será mi cuerpo una área de huecos por necesitos efímeros.
Si me subo a esta noche que pasea por estas calles, me uniré a las caras sonrientes superfluas, con resaca e inconscientes mañana.
Si me subo a esta puta noche bailaré para, al fin, ser feliz e infeliz, contigo o sin ti.
que no lo consiga y
se pudra mi última molécula
y así perdería la posibilidad
de ser memoria y presencia
en el espectáculo futuro y obsceno de lo ajeno.
El deseo es un recuerdo o una vieja sombra
en las mentes que relacionan el terror y la incógnita.
Si la inmortalidad se pudriera
si se pudriera bienaventuradas las momias
y desventurados los incinerados
aunque nada se sepa a ciencia post mortem
sobre la voluntad de la ceniza.
Es probable
se pudra mi última molécula
y así perdería la posibilidad
de ser memoria y presencia
en el espectáculo futuro y obsceno de lo ajeno.
El deseo es un recuerdo o una vieja sombra
en las mentes que relacionan el terror y la incógnita.
Si la inmortalidad se pudriera
si se pudriera bienaventuradas las momias
y desventurados los incinerados
aunque nada se sepa a ciencia post mortem
sobre la voluntad de la ceniza.
Es probable
Nothing like lying down
in an office chair.
Nothing like lying down
in an office chair.
My dreams have evaporated
by an unbearable heat
it went up by my feet.
If surrounds me belongs to me.
If surrounds me belongs to me.
A drifter to his family, said,
in an attic square
the tree of life.
I apologize for being afraid.
I apologize for being afraid.
I thought he was capable
and the butterflies flew
when they were still worms.
Have been exhausted rivers immature.
Have been exhausted rivers immature.
Some time ago I made
of the forest a desert.
Now I need water.
Never going to be
in an office chair.
Nothing like lying down
in an office chair.
My dreams have evaporated
by an unbearable heat
it went up by my feet.
If surrounds me belongs to me.
If surrounds me belongs to me.
A drifter to his family, said,
in an attic square
the tree of life.
I apologize for being afraid.
I apologize for being afraid.
I thought he was capable
and the butterflies flew
when they were still worms.
Have been exhausted rivers immature.
Have been exhausted rivers immature.
Some time ago I made
of the forest a desert.
Now I need water.
Never going to be
Este día somnoliento ya no es mío.
La claridad y los sesos han salido.
Mi vida, aires comunes sin oído,
está de capote caído.
Jamás tuve sueños. Jamás soñé contigo.
Pensé que el tiempo me los traería
pero, el cabrón, no trajo más que flores solitarias
al jardín de mis delirios.
¿de qué me quejo? si
mis enemigos están todos muertos.
Mi vuelta de honor tendrá de fecha el nunca;
mi ego onanista cerró la bragueta y olvidó a las putas.
5:17
La claridad y los sesos han salido.
Mi vida, aires comunes sin oído,
está de capote caído.
Jamás tuve sueños. Jamás soñé contigo.
Pensé que el tiempo me los traería
pero, el cabrón, no trajo más que flores solitarias
al jardín de mis delirios.
¿de qué me quejo? si
mis enemigos están todos muertos.
Mi vuelta de honor tendrá de fecha el nunca;
mi ego onanista cerró la bragueta y olvidó a las putas.
5:17
Las palabras son barcos
y se pierden así, de boca en boca,
como de niebla en niebla.
Llevan su mercancía por las conversaciones
sin encontrar un puerto,
la noche que les pese igual que un ancla.
Deben acostumbrarse a envejecer
y vivir con paciencia de madera
usada por las olas,
irse descomponiendo, dañarse lentamente,
hasta que a la bodega rutinaria
llegue el mar y las hunda.
Porque la vida entra en las palabras
como el mar en un barco,
cubre de tiempo el nombre de las cosas
y lleva a la raíz de un adjetivo
el cielo de una fecha,
el balcón de una casa,
la luz de una ciudad reflejada en un río.
Por eso, niebla a niebla,
cuando el amor invade las palabras,
golpea sus paredes, marca en ellas
los signos de una historia personal
y deja en el pasado de los vocabularios
sensaciones de frío y de calor,
noches que son la noche,
mares que son el mar,
solitarios paseos con extensión de frase
y trenes detenidos y canciones.
Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma.
El amor - Luis García montero
y se pierden así, de boca en boca,
como de niebla en niebla.
Llevan su mercancía por las conversaciones
sin encontrar un puerto,
la noche que les pese igual que un ancla.
Deben acostumbrarse a envejecer
y vivir con paciencia de madera
usada por las olas,
irse descomponiendo, dañarse lentamente,
hasta que a la bodega rutinaria
llegue el mar y las hunda.
Porque la vida entra en las palabras
como el mar en un barco,
cubre de tiempo el nombre de las cosas
y lleva a la raíz de un adjetivo
el cielo de una fecha,
el balcón de una casa,
la luz de una ciudad reflejada en un río.
Por eso, niebla a niebla,
cuando el amor invade las palabras,
golpea sus paredes, marca en ellas
los signos de una historia personal
y deja en el pasado de los vocabularios
sensaciones de frío y de calor,
noches que son la noche,
mares que son el mar,
solitarios paseos con extensión de frase
y trenes detenidos y canciones.
Si el amor, como todo, es cuestión de palabras,
acercarme a tu cuerpo fue crear un idioma.
El amor - Luis García montero
Los viejos poetas, los viejos maestros realmente
duchos en el terror de nuestra época, se han puesto
todos a morir.
Yo sobrevivo, lo que pudiera calificarse de milagro,
entre los jóvenes.
Examino los documentos:
los mapas, la escalada, las rampas de lanzamiento,
las sombrillas nucleares, la Ley del valor,
la sucia guerra de Viet Nam.
Yo asisto a los congresos del tercer mundo y firmo
manifiestos y mi mesa está llena de cartas y
telegramas y periódicos;
pero mi secreta y casi desesperante obsesión
es encontrar a un hombre,
a un niño,
a una mujer
capaces de afrontar este siglo
con la cabeza a salvo, con un juego sin riesgos
o un parto, por lo menos, sin dolor.
Los viejos poetas, los viejos maestros realmente... - Heberto Padilla
duchos en el terror de nuestra época, se han puesto
todos a morir.
Yo sobrevivo, lo que pudiera calificarse de milagro,
entre los jóvenes.
Examino los documentos:
los mapas, la escalada, las rampas de lanzamiento,
las sombrillas nucleares, la Ley del valor,
la sucia guerra de Viet Nam.
Yo asisto a los congresos del tercer mundo y firmo
manifiestos y mi mesa está llena de cartas y
telegramas y periódicos;
pero mi secreta y casi desesperante obsesión
es encontrar a un hombre,
a un niño,
a una mujer
capaces de afrontar este siglo
con la cabeza a salvo, con un juego sin riesgos
o un parto, por lo menos, sin dolor.
Los viejos poetas, los viejos maestros realmente... - Heberto Padilla
I
en la brevedad de tus palabras
me adhiero rápido al silencio.
II
más allá del silencio
me gusta que haya silencio.
III
tu poesía me recuerda que anoche
deformé con mis sueños la almohada.
IV
una calma agotadora sazona
reminiscencias insulsas
V
cambio mi silencio por ruidos
perpetrados en miedos peores
VI
mi poesía demanda silencio
En la calma
en la brevedad de tus palabras
me adhiero rápido al silencio.
II
más allá del silencio
me gusta que haya silencio.
III
tu poesía me recuerda que anoche
deformé con mis sueños la almohada.
IV
una calma agotadora sazona
reminiscencias insulsas
V
cambio mi silencio por ruidos
perpetrados en miedos peores
VI
mi poesía demanda silencio
En la calma
Vuelta a casa
- Soy yo, el carcelero. ¿No me reconoces?
Guardé de tus padres, de tus abuelos y pronto de tus hijos. Sólo me faltas tú.
Vamos ven conmigo, vamos. Cógeme de la mano y te daré sitio.
- Lento, despacio, cuidado con los charcos.
¿No querrás entrar en mi casa con los zapatos mojados?
Más despacio, despacio, cuidado con esa rama.
Ya estamos, ya hemos llegado. Entra.
- ¿Te gusta?
Ahora olvida. Olvida, olvida.
El recuerdo sufre, y sufrimos.
- ¿Qué hay escrito en esa pared?
- Nada sólo un aviso. Relájate y olvida. Olvida.
Que los ruidos te perforen los dientes,
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.
Que los ruidos te perforen los dientes - Oliverio Girondo
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.
Que los ruidos te perforen los dientes - Oliverio Girondo
Siempre llega mi mano
más tarde que otra mano que se mezcla a la mía
y forman una mano.
Cuando voy a sentarme
advierto que mi cuerpo
se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse
adonde yo me siento.
Y en el preciso instante
de entrar en una casa,
descubro que ya estaba
antes de haber llegado.
Por eso es muy posible que no asista a mi entierro,
y que mientras me rieguen de lugares comunes,
ya me encuentre en la tumba,
vestido de esqueleto,
bostezando los tópicos y los llantos fingidos.
Dicotomía incruenta - Oliverio Girondo
más tarde que otra mano que se mezcla a la mía
y forman una mano.
Cuando voy a sentarme
advierto que mi cuerpo
se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse
adonde yo me siento.
Y en el preciso instante
de entrar en una casa,
descubro que ya estaba
antes de haber llegado.
Por eso es muy posible que no asista a mi entierro,
y que mientras me rieguen de lugares comunes,
ya me encuentre en la tumba,
vestido de esqueleto,
bostezando los tópicos y los llantos fingidos.
Dicotomía incruenta - Oliverio Girondo
A los cercanos se les grita.
A los lejanos se les aplaude e invita
a Casa Silencio.
Te regalaran rosas el primer día.
La radio te la apagarán si se habla.
Y siempre se escucha y se responde
en Silencio.
MUY IMPORTANTE:
"La duda en la simpleza apesta"
por eso YO siempre desaparezco.
No hay que decir que con el tiempo
me he vuelto una ristra de ceros.
Cero cero cero cero cero cero cero...
Soy una ristra de ceros
A los lejanos se les aplaude e invita
a Casa Silencio.
Te regalaran rosas el primer día.
La radio te la apagarán si se habla.
Y siempre se escucha y se responde
en Silencio.
MUY IMPORTANTE:
"La duda en la simpleza apesta"
por eso YO siempre desaparezco.
No hay que decir que con el tiempo
me he vuelto una ristra de ceros.
Cero cero cero cero cero cero cero...
Soy una ristra de ceros
"En 50 años no ha existido arquitectura, la precariedad de la inteligencia se ha hecho norma, los profesores ganan menos que los obreros, nadie respeta la escuela, y hay que defender a los profesores de los idiotas de los padres. No es posible refundar el país, porque la decadencia no es económica, es moral y se emite a todas horas por televisión. Hemos sido vencidos por la vulgaridad. Moriremos elegantes, vestidos a la última moda, vulgares, vacíos e idiotizados por dentro".
Oliviero Toscani dixit. Habla de Italia, pero es extrapolable.
Oliviero Toscani dixit. Habla de Italia, pero es extrapolable.
,siendo un par de pájaros, caímos,
mojados en la cala del frío.
En el delirio, las lágrimas del tiempo
siempre llegan tarde.
Ya se ha vivido peor, lástima,
el tardío y reescrito frescor del recuerdo
conquistó MI MENTE otra vez.
¿Cuándo me encontré junto a lo que me importa?
En la negligencia del pensamiento
mojados en la cala del frío.
En el delirio, las lágrimas del tiempo
siempre llegan tarde.
Ya se ha vivido peor, lástima,
el tardío y reescrito frescor del recuerdo
conquistó MI MENTE otra vez.
¿Cuándo me encontré junto a lo que me importa?
En la negligencia del pensamiento
Por fin y tras un largo esfuerzo, nuestro proyecto Poesiadeclub ve la luz. La poesía se abre paso entre noticias de música con la única intención de compartir la obra de jóvenes autores con todos vosotros. Para ello ponemos a vuestra disposición y en descarga gratuita nuestro primer volumen. Su adquisición en formato impreso aún no es posible. Cuando esté dispoble os informaremos a todos aquellos que querais haceros con él.
Poesíadeclub es una iniciativa de jóvenes autores que han mostrado su obra a través de esta web. Bunburyclub.com ha querido ser hilo conductor de esta inquietud literaria, abriendo con este proyecto una ventana al mundo literario. Cada palabra de esta obra sumerge sus raíces en el dolor, la soledad, el amor, la desidia humana, el valor y el miedo, la tristeza... Te invitamos a que recorras este camino junto a sus autores. Desde aquí queremos agradecer a todos los participantes su generosidad al cedernos su obra.
Octavio Gómez Milián prologa esta obra que cuenta con la participación de Julio Donoso, ambos autores de sendas obras en el proyecto "Chorrito de Plata". Aquí os dejamos el prólogo a esta obra:
"Las muestras poéticas que recoge este libro son el resultado de las sensaciones que en espíritus libres genera la vida. La vida como concepto que mezcla emociones, nocturnidades, excesos y un poquito de rockandroll.
Es un libro que trae fragmentos de existencia, conversaciones con el paisaje urbano que cambia y estupor, estupor a manos llenas. La poesía no va a cambiar el mundo, de eso estamos seguros desde hace mucho tiempo, pero por lo menos lo hace más respirable y sólo por esa minúscula esperanza merece la pena seguir luchando porque aparezca, porque vea la luz y sirva de alimento y resguardo para las almas sensibles que buscan algo más detrás de cada esquina.
La gente de www.bunburyclub.com da la oportunidad a distintas voces-unas más consolidadas y otras completamente nuevas-para que sus versos vean la luz y sólo por eso este proyecto adquiere una dimensión mayor, especial y diferente, personas que dicen: esto es lo que hay, así es cómo lo veo yo. Me gusta, me gusta la poesía salvaje, sin pulir, agresiva y libre de academicismos, sin ataduras... sólo con el aroma inconfundible de la expresión sin fronteras, la poesía tan llena de ilusión que desborda los límites impuestos, las formas clásicas, el delirio imprevisto. Poesía de club, bienvenida.
Octavio Gómez Milián"
Participan en esta obra (por orden de aparición): Alicia Muñoz Moya, Ana Martínez Álvarez-Builla, Abel López González, Imanol Pulido, Raúl Martínez Hermua, Ángel Paterna Hidalgo, Jesús López, Ruben Darío Bermúdez Fernández, Jesualdo Jiménez de Cisneros y Julio Donoso.
A todos aquellos que estéis interesados en participar en este proyecto os invitamos a participar e informaros desde nuestro foro de poesía. Os esperamos.
Poesíadeclub es una iniciativa de jóvenes autores que han mostrado su obra a través de esta web. Bunburyclub.com ha querido ser hilo conductor de esta inquietud literaria, abriendo con este proyecto una ventana al mundo literario. Cada palabra de esta obra sumerge sus raíces en el dolor, la soledad, el amor, la desidia humana, el valor y el miedo, la tristeza... Te invitamos a que recorras este camino junto a sus autores. Desde aquí queremos agradecer a todos los participantes su generosidad al cedernos su obra.
Octavio Gómez Milián prologa esta obra que cuenta con la participación de Julio Donoso, ambos autores de sendas obras en el proyecto "Chorrito de Plata". Aquí os dejamos el prólogo a esta obra:
"Las muestras poéticas que recoge este libro son el resultado de las sensaciones que en espíritus libres genera la vida. La vida como concepto que mezcla emociones, nocturnidades, excesos y un poquito de rockandroll.
Es un libro que trae fragmentos de existencia, conversaciones con el paisaje urbano que cambia y estupor, estupor a manos llenas. La poesía no va a cambiar el mundo, de eso estamos seguros desde hace mucho tiempo, pero por lo menos lo hace más respirable y sólo por esa minúscula esperanza merece la pena seguir luchando porque aparezca, porque vea la luz y sirva de alimento y resguardo para las almas sensibles que buscan algo más detrás de cada esquina.
La gente de www.bunburyclub.com da la oportunidad a distintas voces-unas más consolidadas y otras completamente nuevas-para que sus versos vean la luz y sólo por eso este proyecto adquiere una dimensión mayor, especial y diferente, personas que dicen: esto es lo que hay, así es cómo lo veo yo. Me gusta, me gusta la poesía salvaje, sin pulir, agresiva y libre de academicismos, sin ataduras... sólo con el aroma inconfundible de la expresión sin fronteras, la poesía tan llena de ilusión que desborda los límites impuestos, las formas clásicas, el delirio imprevisto. Poesía de club, bienvenida.
Octavio Gómez Milián"
Participan en esta obra (por orden de aparición): Alicia Muñoz Moya, Ana Martínez Álvarez-Builla, Abel López González, Imanol Pulido, Raúl Martínez Hermua, Ángel Paterna Hidalgo, Jesús López, Ruben Darío Bermúdez Fernández, Jesualdo Jiménez de Cisneros y Julio Donoso.
A todos aquellos que estéis interesados en participar en este proyecto os invitamos a participar e informaros desde nuestro foro de poesía. Os esperamos.
NACE POESIADECLUB VOL. I
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
NO VOLVERÉ A SER JOVEN - "Poemas póstumos" 1968 - Jaime Gil de Biedma
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
NO VOLVERÉ A SER JOVEN - "Poemas póstumos" 1968 - Jaime Gil de Biedma
En un campo,
yo soy la ausencia
de campo.
Éste
es siempre el caso
dondequiera que esté.
Soy lo que falta;
cuando ando,
aparto el aire;
pero el aire
regresa siempre,
para llenar los espacios
que mi cuerpo ha ocupado.
Todos tenemos motivos
para trasladarnos.
Yo me muevo
para mantener intactas las cosas.
KEEPING THINGS WHOLE - MARK STRAND
yo soy la ausencia
de campo.
Éste
es siempre el caso
dondequiera que esté.
Soy lo que falta;
cuando ando,
aparto el aire;
pero el aire
regresa siempre,
para llenar los espacios
que mi cuerpo ha ocupado.
Todos tenemos motivos
para trasladarnos.
Yo me muevo
para mantener intactas las cosas.
KEEPING THINGS WHOLE - MARK STRAND
1
es mejor ser la mitad
que un ser extraño pero entero
media vida vacía
media muerte llena
¿DEBO ELEGIR MI TORTURA?
2
dibujé un círculo y traté
de perdedores a sus habitantes
más tarde en la maravilla
del mundo exterior viví cada noche
¿DEBO OLVIDAR EL MIEDO?
3
la cultura del deleite me distrajo
me follaron sólo nuevas mujeres
la noche no dejó rastro
del color azul de antiguas paredes
¿DEBO RESISTIRME?
4
en las momias y polvos me adentré
para batallar contra los átomos
sin vida adyacentes
pero la belleza es querida de la muerte
y yo creí ser demasiado bello
¿DEBO MIRARME AL ESPEJO?
5
¡SI NO MOLESTAS!
¡SI NO MOLESTAS!
es mejor ser la mitad
que un ser extraño pero entero
media vida vacía
media muerte llena
¿DEBO ELEGIR MI TORTURA?
2
dibujé un círculo y traté
de perdedores a sus habitantes
más tarde en la maravilla
del mundo exterior viví cada noche
¿DEBO OLVIDAR EL MIEDO?
3
la cultura del deleite me distrajo
me follaron sólo nuevas mujeres
la noche no dejó rastro
del color azul de antiguas paredes
¿DEBO RESISTIRME?
4
en las momias y polvos me adentré
para batallar contra los átomos
sin vida adyacentes
pero la belleza es querida de la muerte
y yo creí ser demasiado bello
¿DEBO MIRARME AL ESPEJO?
5
¡SI NO MOLESTAS!
¡SI NO MOLESTAS!
Sobre la mesa, cajas que se fuman y
vasos revienta higados.
Doce pupilas engordadas
en el infinito de las nubes
-suma de cigarros 'sinpapeles'
amontonados en una patera
cuadrada y de cristal-.
Me acomodé en los bostezos y las risas
sin belleza tras mi frente, cerca del ombligo,
donde mi impúdica vida empezó tal vez.
Dicotomía benigna
vasos revienta higados.
Doce pupilas engordadas
en el infinito de las nubes
-suma de cigarros 'sinpapeles'
amontonados en una patera
cuadrada y de cristal-.
Me acomodé en los bostezos y las risas
sin belleza tras mi frente, cerca del ombligo,
donde mi impúdica vida empezó tal vez.
Dicotomía benigna
Si los faroles brillaran, el rostro santo se marchitaría
preso en un octógono de insólita luz,
y todos los muchachos del amor
se cuidarían de perder la gracia.
Los rasgos de sus íntimas tinieblas
están hechos de carne, pero que venga el falso día
y que los labios de ella pierdan sus ajados colores,
que el traje de la momia muestre un antiguo pecho.
Me han dicho que piense con el corazón
pero el corazón, como el cerebro, conduce al desamparo;
me han dicho que piense con el latido,
que cambie el ritmo de la acción cuando el latido se acelere
hasta que en un plano se confundan el campo y los tejados
tan rápido me muevo por desafiar al tiempo, el caballero quieto
cuya barba se agita en el viento de Egipto.
He oído el contar de muchos años
y muchos años tendrían que atestiguar un cambio.
La pelota que arrojé cuando jugaba en el parque
aún no ha tocado el suelo.
SI LOS FAROLES BRILLARAN - DYLAN THOMAS
preso en un octógono de insólita luz,
y todos los muchachos del amor
se cuidarían de perder la gracia.
Los rasgos de sus íntimas tinieblas
están hechos de carne, pero que venga el falso día
y que los labios de ella pierdan sus ajados colores,
que el traje de la momia muestre un antiguo pecho.
Me han dicho que piense con el corazón
pero el corazón, como el cerebro, conduce al desamparo;
me han dicho que piense con el latido,
que cambie el ritmo de la acción cuando el latido se acelere
hasta que en un plano se confundan el campo y los tejados
tan rápido me muevo por desafiar al tiempo, el caballero quieto
cuya barba se agita en el viento de Egipto.
He oído el contar de muchos años
y muchos años tendrían que atestiguar un cambio.
La pelota que arrojé cuando jugaba en el parque
aún no ha tocado el suelo.
SI LOS FAROLES BRILLARAN - DYLAN THOMAS
La sombra de un cambio invade la linea
por donde mi postura traviesa prostituyó
el deseo sin cariño del mejor postor, el alcohol.
El cinismo destiló el cambio de piel.
Con la incertidumbre fuerte pero entreabierta
un haz de luz se atreve a hacer su trabajo
teñiendo los poros de este sucio motel
levantado para el enésimo cambio de piel.
El tedio ha curtido todas mis usadas pieles
y traicionado los sueños que todavía duermen.
La duda que exista y me amanezca en la mañana liviana
que caiga el último jirón de mi estropeada piel.
por donde mi postura traviesa prostituyó
el deseo sin cariño del mejor postor, el alcohol.
El cinismo destiló el cambio de piel.
Con la incertidumbre fuerte pero entreabierta
un haz de luz se atreve a hacer su trabajo
teñiendo los poros de este sucio motel
levantado para el enésimo cambio de piel.
El tedio ha curtido todas mis usadas pieles
y traicionado los sueños que todavía duermen.
La duda que exista y me amanezca en la mañana liviana
que caiga el último jirón de mi estropeada piel.
Cambio de piel
Vuelvo de tu lado, pálido,
sin cuentas pendientes
por el paseo blanquecino
que vuelve del amor.
Si desalojo nuestra vida
me quedo solo. Me dejas vacío
en una Ánima estúpida
anidada en un ser común;
vacío en la felicidad
que es pura satisfacción
en los enajenados y
simple conformidad en los cuerdos.
sin cuentas pendientes
por el paseo blanquecino
que vuelve del amor.
Si desalojo nuestra vida
me quedo solo. Me dejas vacío
en una Ánima estúpida
anidada en un ser común;
vacío en la felicidad
que es pura satisfacción
en los enajenados y
simple conformidad en los cuerdos.
Me dejas vacío
Escribir un poema se parece a un orgasmo:
mancha la tinta tanto como el semen,
empreña también más en ocasiones.
Tardes hay, sin embargo,
en las que manoseo las palabras,
muerdo sus senos y sus piernas ágiles,
les levanto las faldas con mis dedos,
las miro desde abajo,
les hago lo de siempre
y, pese a todo, ved:
¡no pasa nada!
Lo expresaba muy bien Cesar Vallejo:
"Lo digo y no me corro".
Pero él disimulaba.
mancha la tinta tanto como el semen,
empreña también más en ocasiones.
Tardes hay, sin embargo,
en las que manoseo las palabras,
muerdo sus senos y sus piernas ágiles,
les levanto las faldas con mis dedos,
las miro desde abajo,
les hago lo de siempre
y, pese a todo, ved:
¡no pasa nada!
Lo expresaba muy bien Cesar Vallejo:
"Lo digo y no me corro".
Pero él disimulaba.
Ángel González - A veces
Ah, no abras la ventana todavía,
es tan vulgar el sol!... La luz incierta
conviene tanto a mi melancolía...
me fastidia el rumor con que despierta
la gran ciudad... Es tan vulgar el día!...
Y ¿para qué la luz? ...En la discreta
penumbra de la alcoba hay otro día
dormido en tus pupilas de violeta...
Un beso más para mi boca inquieta...
Y no abras la ventana todavía!
De "Baladas, Reminiscencias y otros" 1916 - 1917
es tan vulgar el sol!... La luz incierta
conviene tanto a mi melancolía...
me fastidia el rumor con que despierta
la gran ciudad... Es tan vulgar el día!...
Y ¿para qué la luz? ...En la discreta
penumbra de la alcoba hay otro día
dormido en tus pupilas de violeta...
Un beso más para mi boca inquieta...
Y no abras la ventana todavía!
De "Baladas, Reminiscencias y otros" 1916 - 1917
Amanecer cordial - Medardo Ángel Silva
Qué difícil es caminar entre la gente
Y simular que no se ha muerto
Y en este juego de trágica pasión
Confesar que aún no se ha vivido.
Y escrutando en la nocturna pesadilla,
Encontrar el orden como un desordenado torbellino
Para que en el inexpresivo resplandor del arte
Descubramos el mortal incendio de la vida.
Versión de Jorge Bustamante García
Y simular que no se ha muerto
Y en este juego de trágica pasión
Confesar que aún no se ha vivido.
Y escrutando en la nocturna pesadilla,
Encontrar el orden como un desordenado torbellino
Para que en el inexpresivo resplandor del arte
Descubramos el mortal incendio de la vida.
Versión de Jorge Bustamante García
Qué difícil es caminar entre la gente - Aleksandr Blok
En las afueras de la ciudad crece solitario un barrio
Sobre una tierra movediza y pantanosa.
Allí viven los poetas y se saludan
Unos a otros con una sonrisa arrogante.
El día se levanta inútil y radiante
Sobre este triste pantano:
Sus habitantes lo dedican al vino
Y al trabajo arduo y persistente.
Cuando se emborrachan se juran amistad,
Conversan cínica y despiadadamente
Hasta el amanecer. Luego, entregados a su pasión
Trabajan cual necios sin remedio.
De pronto, salen a rastras de sus buhardillas
Para mirar cómo arde el mar entre la tarde:
Con los ojos abiertos quedan cautivados
Por las trenzas doradas de las muchachas que pasan.
Enternecidos sueñan el Siglo de Oro,
Amigablemente riñen a sus editores
Y lloran con amargura sobre una florecilla
O sobre alguna nubecilla perlada
¡Así viven los poetas, amigo lector!
Quizás tú pienses que todo esto sea peor
Que tus diarios débiles y vanos esfuerzos,
Que tu charco pequeño burgués.
No, querido lector, mi crítico ciego
Por lo menos los poetas tienen
Sus musas sus nubecillas, su Siglo de Oro,
¡Todo lo que para ti es inaccesible...!
Tú estas a gusto contigo mismo, con tu esposa,
Con tu vida reducida,
Pero los poetas sufren de dipsomanía mundial
Y para ellos es poco una vida así.
No importa que mueran, como perros, tras la valla
O que la vida los haya enlodado.
Creen que algún Dios los trajo aquí
Para que besaran la ventisca y la nieve...
24 de julio de 1908
Versión de Jorge Bustamante García
Sobre una tierra movediza y pantanosa.
Allí viven los poetas y se saludan
Unos a otros con una sonrisa arrogante.
El día se levanta inútil y radiante
Sobre este triste pantano:
Sus habitantes lo dedican al vino
Y al trabajo arduo y persistente.
Cuando se emborrachan se juran amistad,
Conversan cínica y despiadadamente
Hasta el amanecer. Luego, entregados a su pasión
Trabajan cual necios sin remedio.
De pronto, salen a rastras de sus buhardillas
Para mirar cómo arde el mar entre la tarde:
Con los ojos abiertos quedan cautivados
Por las trenzas doradas de las muchachas que pasan.
Enternecidos sueñan el Siglo de Oro,
Amigablemente riñen a sus editores
Y lloran con amargura sobre una florecilla
O sobre alguna nubecilla perlada
¡Así viven los poetas, amigo lector!
Quizás tú pienses que todo esto sea peor
Que tus diarios débiles y vanos esfuerzos,
Que tu charco pequeño burgués.
No, querido lector, mi crítico ciego
Por lo menos los poetas tienen
Sus musas sus nubecillas, su Siglo de Oro,
¡Todo lo que para ti es inaccesible...!
Tú estas a gusto contigo mismo, con tu esposa,
Con tu vida reducida,
Pero los poetas sufren de dipsomanía mundial
Y para ellos es poco una vida así.
No importa que mueran, como perros, tras la valla
O que la vida los haya enlodado.
Creen que algún Dios los trajo aquí
Para que besaran la ventisca y la nieve...
24 de julio de 1908
Versión de Jorge Bustamante García
Los poetas - Aleksandr Blok
Fui feliz fugazmente algunas veces,
entre dos furias fui feliz,
lo fui de vez en cuando sin saberlo.
Por ejemplo en la cuidad solar que se veía
desde aquella azotea de la infancia,
tentadora ciudad a rachas flameando
en los celestes mástiles del tiempo,
mientras iniciaba la vida la aventura
de descubrir el mundo a escondidas del mundo.
Allí subsisto aunque no esté, allí
perduro en medio
de la devastación de esa azotea
que reconstruyo cada día para no claudicar.
entre dos furias fui feliz,
lo fui de vez en cuando sin saberlo.
Por ejemplo en la cuidad solar que se veía
desde aquella azotea de la infancia,
tentadora ciudad a rachas flameando
en los celestes mástiles del tiempo,
mientras iniciaba la vida la aventura
de descubrir el mundo a escondidas del mundo.
Allí subsisto aunque no esté, allí
perduro en medio
de la devastación de esa azotea
que reconstruyo cada día para no claudicar.
Azotea - J. M. Caballero Bonald
Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche , que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor, y un símbolo,
ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.
También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche , que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor, y un símbolo,
ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.
También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.
Arte poética - Jose Luis Borges
El MIEDO colinda el centro de cuanto
he dejado y conoceré.
Todo lo nacido
antes o después de mí.
Hoy, al llegar, mis padres lloraban.
Dime
si no es posible volver
a la curva donde torcieron.
Si consiguiera regresar y despojar
al HORROR
de la relación de mis caras queridas.
Tengo miedo, mi niña. Y si nos conoce,
¿Cuánto
tiempo tardará en matarnos a nosotros también?
Iré a por lágrimas.
Quizás
ya haya empezado la cuenta atrás.
he dejado y conoceré.
Todo lo nacido
antes o después de mí.
Hoy, al llegar, mis padres lloraban.
Dime
si no es posible volver
a la curva donde torcieron.
Si consiguiera regresar y despojar
al HORROR
de la relación de mis caras queridas.
Tengo miedo, mi niña. Y si nos conoce,
¿Cuánto
tiempo tardará en matarnos a nosotros también?
Iré a por lágrimas.
Quizás
ya haya empezado la cuenta atrás.
Cuenta atrás
Entra la noche como un trueno
por los rompientes de la vida,
recorre salas de hospitales,
habitaciones de prostíbulos,
templos, alcobas, celdas, chozas,
y en los rincones de la boca
entra también la noche.
Entra la noche como un bulto
de mar vacío y de caverna,
se va esparciendo por los bordes
del alcohol y del insomnio,
lame las manos del enfermo
y el corazón de los cautivos,
y en la blancura de las páginas
entra también la noche.
Entra la noche como un vértigo
por la ciudad desprevenida,
rasga las sábanas más tristes,
repta detrás de los cobardes,
ciega la cal y los cuchillos
y en el fragor de las palabras
entra también la noche.
Entra la noche como un grito
por el silencio de los muros,
propaga espantos y vigilias,
late en lo hondo de las piedras,
abre los últimos boquetes
entre los cuerpos que se aman,
y en el papel emborronado
entra también la noche.
por los rompientes de la vida,
recorre salas de hospitales,
habitaciones de prostíbulos,
templos, alcobas, celdas, chozas,
y en los rincones de la boca
entra también la noche.
Entra la noche como un bulto
de mar vacío y de caverna,
se va esparciendo por los bordes
del alcohol y del insomnio,
lame las manos del enfermo
y el corazón de los cautivos,
y en la blancura de las páginas
entra también la noche.
Entra la noche como un vértigo
por la ciudad desprevenida,
rasga las sábanas más tristes,
repta detrás de los cobardes,
ciega la cal y los cuchillos
y en el fragor de las palabras
entra también la noche.
Entra la noche como un grito
por el silencio de los muros,
propaga espantos y vigilias,
late en lo hondo de las piedras,
abre los últimos boquetes
entre los cuerpos que se aman,
y en el papel emborronado
entra también la noche.
Entra la noche - José Manuel Caballero Bonald
Mil veces he intentado
decirte que te quiero,
mas la ardorosa confesión, mi vida,
se ha vuelto de los labios a mi pecho
¿Por qué, niña? Lo ignoro,
¿Por qué? Yo no lo entiendo,
Son blandas tu sonrisa y tu mirada,
dulce es tu voz, y al escucharla tiemblo.
Ni al verte estoy tranquilo,
ni al hablarte sereno,
busco frases de amor y nos la hallo.
No sé si he de ofenderte y tengo miedo.
Callando, pues, me vivo
y amándote en silencio,
sin que jamás en tus dormidos ojos
sorprenda de pasión algún destello.
Dime si me comprendes,
si amarte no merezco.
Di si una imagen en el alma llevas...
Mas no... no me lo digas...¡tengo miedo!
Pero si el labio calla,
con frases de los cielos
deja, mi vida, que tus ojos digan
a mis húmedos ojos... ya os entiendo
deja escapar el alma
los rítmicos acentos
de esa vaga armonía, cuyas notas
tiene tan sólo el corazón por eco.
Deja al que va cruzando
por áspero sendero,
que si no halla la luz en la ventana,
tenga la luz de la esperanza al menos.
Callemos en buena hora
pues que al hablarte tiemblo,
mas deja que las almas, uno a uno,
se cuenten con los ojos sus secretos...
Dejemos que se digan
en ráfagas de fuego
confidencias que escuche el infinito
frases mudas de encanto y de misterio.
Dejemos, si lo quieren,
que sientas lo que siento,
beso puro que engendren las miradas
y que tan bello porvenir es nuestro.
Dime así que me entiendes,
que estallen en un beso,
que es el porvenir de luz y flores
y suba sin rumor hasta los cielos.
Di que verme a tus plantas
es de tu vida el sueño,
dime así cuanto quieras.... cuanto quieras.
De que me hables así... no tengo miedo.
decirte que te quiero,
mas la ardorosa confesión, mi vida,
se ha vuelto de los labios a mi pecho
¿Por qué, niña? Lo ignoro,
¿Por qué? Yo no lo entiendo,
Son blandas tu sonrisa y tu mirada,
dulce es tu voz, y al escucharla tiemblo.
Ni al verte estoy tranquilo,
ni al hablarte sereno,
busco frases de amor y nos la hallo.
No sé si he de ofenderte y tengo miedo.
Callando, pues, me vivo
y amándote en silencio,
sin que jamás en tus dormidos ojos
sorprenda de pasión algún destello.
Dime si me comprendes,
si amarte no merezco.
Di si una imagen en el alma llevas...
Mas no... no me lo digas...¡tengo miedo!
Pero si el labio calla,
con frases de los cielos
deja, mi vida, que tus ojos digan
a mis húmedos ojos... ya os entiendo
deja escapar el alma
los rítmicos acentos
de esa vaga armonía, cuyas notas
tiene tan sólo el corazón por eco.
Deja al que va cruzando
por áspero sendero,
que si no halla la luz en la ventana,
tenga la luz de la esperanza al menos.
Callemos en buena hora
pues que al hablarte tiemblo,
mas deja que las almas, uno a uno,
se cuenten con los ojos sus secretos...
Dejemos que se digan
en ráfagas de fuego
confidencias que escuche el infinito
frases mudas de encanto y de misterio.
Dejemos, si lo quieren,
que sientas lo que siento,
beso puro que engendren las miradas
y que tan bello porvenir es nuestro.
Dime así que me entiendes,
que estallen en un beso,
que es el porvenir de luz y flores
y suba sin rumor hasta los cielos.
Di que verme a tus plantas
es de tu vida el sueño,
dime así cuanto quieras.... cuanto quieras.
De que me hables así... no tengo miedo.
Miedo - Jose Manuel Caballero Bonald
Suscribirse a:
Entradas (Atom)