Vamos ven conmigo, vamos. Cógeme de la mano y te daré sitio.
- Lento, despacio, cuidado con los charcos.
¿No querrás entrar en mi casa con los zapatos mojados?
Más despacio, despacio, cuidado con esa rama.
Ya estamos, ya hemos llegado. Entra.
- ¿Te gusta?
Ahora olvida. Olvida, olvida.
El recuerdo sufre, y sufrimos.
- ¿Qué hay escrito en esa pared?
- Nada sólo un aviso. Relájate y olvida. Olvida.