que no lo consiga y
se pudra mi última molécula
y así perdería la posibilidad
de ser memoria y presencia
en el espectáculo futuro y obsceno de lo ajeno.

El deseo es un recuerdo o una vieja sombra
en las mentes que relacionan el terror y la incógnita.

Si la inmortalidad se pudriera
si se pudriera bienaventuradas las momias
y desventurados los incinerados
aunque nada se sepa a ciencia post mortem
sobre la voluntad de la ceniza.

Es probable