eres el otro, la perspectiva,
mirada lejana en la distancia y el tiempo.
Descifras los silencios en mis palabras,
eres la sombra pegada a mi lado cerrado,
compañera silenciosa.
Comprendes miradas que no lanzo,
calmas el ruido en mi silencio,
ves más allá de lo aparente, al norte del norte, en el centro.
Guardas los secretos de mi alma,
me guías sin hablar, por senderos desconocidos,
hacia las luces del horizonte.
No saltarás conmigo al abismo,
pero tu presencia es cinturón y faro,
en mi viaje eres el hilo invisible que sostiene el susurro que me guía.