Muérdeme

Muérdeme.
Muérdeme la duda,
el ego,
la noche.

Muérdeme el miedo
y la boca.

Muérdeme el rincón donde me escondo.
Muérdeme lento,
sin permiso.

Muérdeme el verso.
Ese donde te pienso.

Que a veces el amor
también entra por la herida.