La noche es un ciempiés:
asqueroso bicho enorme,
revoloteando, buscando donde pararse
a dormir.
Sus patas, son recuerdos.
Me tocan, me joden. Aún sigo vivo,
expectante, como los ojos del búho
en la noche noctámbula.
La noche es un ciempiés:
desgarra piel, consume vida, escribe con tinta de sangre. Ojalá sueños de ayer, pero son hoy, como piedras molidas por la cascada.
La noche es roja y afilada
subida a un ciempiés caníbal
como el vino,
como las manchas en tu cama
la noche perfecta.
La noche es un ciempiés
y el día, la gota que lo mata.
Sobrevivir es colarse en tu garganta.
Buscando refugio, huyendo del sol.
Escondido en las sombras,
muerto de insomnio,
enfermo de noche y escombro de día.
La noche es un ciempiés alado y malvado,
cazador como la pesadilla.
Cruel como no volverte a ver.