sin llegar a nada llegué a intuir que

la pasión son dos velas que se encienden al anochecer y con suerte una de ellas durará hasta el amanecer

una cama puede esconcer algún secreto si estás dispuesto a contar los tuyos.


Sin llegar a nada llegué a adivinar que

el amor nace una noche bajo la luz de las estrellas y muere con la luz del sol

el alma de cualquiera te puede dar paz si la encuentras detrás de tanta ficción.


Sin llegar a nada llegué a prever que

la exaltación son dos gotas de alcohol que te bebes mientras observas a los demás

la amistad se puede disimular muy bien detrás de un montón de minas antipersona.


Sin llegar a nada llegué a pronosticar que

la realidad no se puede cambiar en unas cuantas lineas escritas en papel de fumar

una sombra puede decir mucho más que un espejo fuera de lugar.


Sin llegar a nada llegué a anunciar que

el camino se vuelve salvaje cuando nos dejamos guiar

la lógica volverá loco a cualquiera con ganas de un poco de enajenación.


Sin llegar a nada no llegué a ningún lugar

manchado con las vomitos repentinos de la originalidad

alimentado de trozos de un boceto siempre por acabar.


Sin llegar a nada llegué a curarme

las heridas de los besos prohibidos que

doy cuándo no sé qué decir y el valor me sorprende al girar la esquina de la indecisión.


Sin llegar a nada llegué a jugar en

la vida dentro de un coche, una canción y dos estribillos

el vagabundo es propietario de cualquier árbol al que se quiera atar.


Sin apostar aposté por ese caballo de carreras

que no puede perder nunca

ser tu mismo y convencer a Don Cualquiera.


Sin llegar a ti te convencí de que

soy diferente a los demás para acabar haciendo lo mismo que todos.


Sin llegar a todo he llegado y

me pienso quedar a tu lado aunque vestida de imaginación

el tiempo no me dé la razón.



Sin llegar a nada




A tan tierna edad es difícil mantenerte cubierto

,durante cierto tiempo, de la lluvia de mentiras lloradas

por la hipocresía de los que sintiéndose esclavos de una fecha de enamorados

nos intentan vender la utopía de una historia de amor eterna.

También estuve enamorado, también sentí en mi propia piel

el amor juvenil que cuando quema, quema a ‘quema ropa’

también volé y también me estrellé,

incluso una vez escribí “te quiero y quiero hacerte feliz”

pero por entonces cómo iba a saber yo que la vida de turista

puede llegar a ser mucho más sincera que la vida de casado.


A tan tierna edad empachado de tanta palabra falsa,

de tanto consejo sucio donde disfrazar vuestra pasión censurada.

Harto de oír que la felicidad se logra al conseguir

besar sin necesidad de respirar, durante mil años o más,

a la misma persona, cosa o animal.

Cansado de ver caer en los mismos errores

a los amigos, a la familia y a los desconocidos que lloran bajo una farola

agarrados a una verdad que se nos vende como única y salvadora.

La soledad será dura si te aferras a ese alguien imaginario

abrazado al recuerdo de un parque, un mensaje o unos labios temerarios.


A tan tierna edad, de vuelta de todo, hablándole

al corazón furtivo de la luna llena de media noche

sediento si bebo más de dos veces del mismo vaso

obligado a sacar de mí toda esa virginidad atormentada

por no poder aspirar a nada más, ya sea peor, mejor o diferente.

Por favor no vengais ladrando vuestras tonterías de perrito fiel,

bastante soportais ya teniendo que recitar de memoria ese ideal tan cruel que os obliga a calmar la tentación temporal que se asoma a la ventana cuando el collar os deja respirar.


A tan tierna edad maltratado por vuestros juicios de moral

dónde me ahorcais porque acabé quitándole la razón

a la rutina y se la dí a la necesidad de sentirme vivo

tras una fachada levantada a oscuras y pintada a la luz de una vela.


A tan tierna edad incrédulo de vuestras historias de amor

y según la luna, traumatizado por el hechizo roto de alguna bruja de ojos azules.

Apoyado en la virtud de darle a todo un distinto color

maquillando la mirada del niño esperanzado que

de rodillas y sonriendo le canta cada noche al amanecer.

Así que no me hableis más de príncipes y princesas

cuentos populares donde amor e infinito

son vendidos por el creador de sueños en el mercado

del pueblo más cercano a cualquier corazón maltratado.


A tan tierna edad sigo aquí tumbado sobre la locura del anochecer.


A tan tierna edad

¿te gusta discutir?...


No a él no y sin embargo cada vez que nos cruzamos por la casa discutimos aunque no nos guste da igual el motivo es insignificante da igual la hora que sea no es importante simplemente no nos gusta discutir y discutimos de igual manera y yo ya estoy cansado que si me dicen que la lluvia de asteroides ya pasó no me lo creo y no me canso de repetir que sí que fue para tanto porque sino no estaría ahora mismo escribiendo estas lineas sin comas ni puntos porque no encuentro en mi realidad el momento donde poner un punto o una coma para coger aire que la luna me dice que le dicen sus asteroides que no haga caso que acabe como pueda la carrera y no piense en dejarlo porque es muy importante que ahora me dedique a estudiar y yo pienso que les entiendo pero ellos me hablan de otra situación distinta a la que yo vivo que yo ya estoy harto de discutir por discutir siempre con el dinero de por medio que ya estoy harto de ir cambiando mi modo de ver las cosas para hacerme la situación más acogedora que sigo estando triste como lo estaba hace año y pico cuando escribía que la situación era insoportable en las mismas cuatro paredes de siempre que sigo estando triste como lo estaba hace un año y pico cuando escribía que no encontraba el nido al volver que ya no encuentro el camino para volver porque el camino se hace al andar y ya no tengo fuerzas para andar que no quiero que estoy harto de estar triste cuando estoy en casa que estoy impresionado por todas las huidas que se me pasan por la cabeza que no paro de escuchar canciones buscando fugaces soluciones donde quedarme un rato a descansar y luego con razón me dice un amigo que hago demasiado caso a las canciones que siempre estoy recitando algún verso o relacionando la realidad con alguna canción que me olvide de cuentos y de canciones y me dedique a sacarme la carrera es curioso todos acaban diciéndome lo mismo todos acaban por decirme que tengo que acabar la carrera será que tienen razón todos yo quisiera dársela y ahora me viene a la cabeza el texto de nv que viene a ser lo mismo que esto y entonces le doy la razón a mi amigo porque es verdad que siempre lo acabo relacionando todo con alguna canción o en este caso con un texto pero que lo hago sin darme cuenta porque es la única manera que tengo de canalizar el dolor hacia otro lado hacia otra realidad y entonces vuelvo a pensar en la pregunta que me hacia al principio que no me gusta discutir que no quiero discutir que no pienso en volver a discutir que no hay remedio pero que le doy a todos la razón en lo que me dicen cuando me intentan ayudar que la luna y sus asteroides tienen razón y que mi amigo tiene razón y que aquel amigo que me intento consolar en la adolescencia también tenia razón pero que yo sigo igual que entonces pero que la situación continuará igual el martes cuando vuelva a casa despues de estar durmiendo tres noches con el lado mas claro de la luna que yo me kedaría más días pero sus asteorides (que ya sé que un asteroide es difícil que tenga asteroides pero que me da igual que me vengan con tecnicismos que me dicen que la NASA quiere llegar al planeta rojo que me dicen que será difícil evitar las discusiones entre los tripulantes de la nave durante tanto tiempo de viaje y entonces lo vuelvo a relacionar todo otra vez como dice mi amigo y pienso en que podrían probar en ponerles canciones o en contarles cuentos y que no lleven como tripulantes a familiares que me viene a la cabeza un posible anuncio de la nasa para el viaje...¿te gusta discutir? y un cosmonauta sacando la mano por la ventana de la nave) vuelven de la montaña y entonces yo tendré que volver otra vez a mi realidad más dura ...¿te gusta discutir?


No pero en mi viaje discutiré de todas formas


¿te gusta discutir?