Enfrentado al papel en blanco,
futuro incierto de hojalata,
relamo los jirones de mi ser,
ése que navega sólo de noche,
cuando no ilumina la luz de tu faro.

Alarmado en la oscuridad
que ilumina a la humanidad,
reclamo a los pies de cualquier cama
una vida sobre mi alma,
la soledad se bebe el resto del vasito de Ron.

Son tan pocos los peluches
sensualmente dispuestos a reinyectarme de verdad,
y tantas las osamentas repartidas por mi habitación,
dame agua, por favor, estoy muerto de sed
y soñemos hasta que uno de los dos decida desaparecer.

Pedante y obsceno
en mi recuento infinito de trofeos
que gané rodeado de perdedores
descritos, miseria en vida,
por mi tercer ojo, clínicamente muerto.

Los amigos no defraudan
sino que saben a menos si tú no estás,
abrázame más, lo podré soportar
tanto tiempo renegando
lo afirmo, eres tú quien me cambiará.

Unos ojos azules y el amanecer,
atormentado, enjaulado, poseído,
poesía en las inmediaciones a tu divinidad,
canciones hasta la saciedad,
cuentos y demás historias de alta suciedad.

Si el cansancio hace mella, finaliza
la partida de nuestra vida
y, arruinados o refinados,
nos abandonamos a la muerte inerte
de las pupilas preferidas del maltrato psicológico de Bécquer.


Las pupilas de Bécquer
Las cartas tendrán un claro destinatario:
el eco de alguna mirada anterior,
mi agenda te seguirá los pasos
y repicaré tu nombre sobre mi teclado

Mi teléfono sólo olvidará tu número
al girar tu esquina agotado de un empeño
no tan valiente para saltar los extramuros
que delimitan tu realidad y mis sueños

A la salida de tu trabajo creceré esperando
desde una butaca lejana te observaré
cuando vayamos juntos al teatro

Agua y sueño irán de la mano
volveré a tener fe, baby cat face
resucitando a mi ser más extraño.

Lo siento ése es el riesgo que correrás, si me enamoro de ti.


Agua y sueño
Somos donde hemos estado
piénsalo
nunca estuvimos donde no fuimos
puedes decir que aún no has estado en ningún lugar
si nunca fuiste donde estuviste
si sólo estuviste donde la mente no quiso ser.

Es ridículo que pienses que fuiste algo
si no quisiste estar
es irónico pensar que sólo fuiste algo
donde nunca estuviste.

Ser o no estar..ésa es la verdadera cuestión
no hay más cuestión que saber qué fuiste
si tú nunca estuviste
y qué serás cuando, finalmente, estés.


Ser o no estar