Ella se marchó, después de pedir demasiadas explicaciones
y en ningún caso quise ahorrarme ni una sola palabra.
Dijo que ya me conocía,y que no le gustaba,
y después pretendió que todo volviera a la normalidad.
Todo comenzó una noche en Pacha
y aun no la he conseguido olvidar.

Ella se sorprendió; me dijo:"qué necesitas de mí"
y el azul de sus ojos me cegó completamente.
Me contestó:"No voy a cometer más errores",
pero me mostré tal y como ella deseaba verme
y esa misma madrugada me acabó tapando los ojos

en su cama, y ya sin pantalones
el alcohol maltrató demasiados condones,
ella me calmó, me dijo:"Tranquilo, no pasa nada".
Obviamente, hablaba en tercera persona.


Ella trató de ganar seguridad con mis explicaciones,
y yo me obsesioné con firmar como abajo firmante.
Me puse la soga al cuello con tanta sinceridad
y a ella le sonaban muy extrañas mis zazones.
Sus amigas no dejaron de retumbar sus oídos

con una realidad muy diferente a la nuestra.

Una noche salí; vi a una chica reír.
Le hablé y la llevé hasta el interior de mi coche.
Ahora sí, ya te puedo oír sin tener que gritar
al ritmo que dictan los epilépticos subwoofers.
¿Qué más da que mañana no me crea?
Qué mas da, si sé que pronto se va a acabar.
Obviamente, hablaba en tercera persona cuando le dije que no volvería a verme más.

Me lo podéis negar, e intentarme redibujar,
pero sé lo que sentí, pensando noche y día:
Dios mío, haz que no me vuelva a enamorar.

Ella se decepcionó. Oh sí, ella puso el punto final,
y no tardó en relatarme toda la verdad.
Lo disfrazó todo de mentiras piadosas
y terminé despreciándola y arrepintiéndome de todo lo que le dije.
¿Qué más da que el amor renazca?
Que más da, si en el fondo yo sé
que la confundí con su tercera persona que, obviamente, no era ella.


Ella y su tercera persona

Siete Crisantemos. (Joaquín Sabina)

Si alguna vez he dado más de lo que tengo
me han dado algunas veces más de lo que doy,
se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo
y puede que no exista el sitio adonde voy.

A las buenas costumbres nunca me he acostumbrado,
del calor de la lumbre del hogar me aburrí,
también en el infierno llueve sobro mojado,
lo sé porque he pasado más de una noche allí.

En busca de las siete llaves del misterio,
siete versos tristes en una canción,
siete crisantemos en el cementerio,
siete negros signos de interrogación.

En tiempos tan oscuros nacen falsos profetas
y mucha golondrinas huyen de la ciudad,
el asesino sabe más de amor que el poeta
y el cielo cada vez está más lejos del mar.

Lo bueno de los años es curan heridas,
lo malo de los besos es que crean adición;
ayer quiso matarme la mujer de mi vida,
apretaba el gatillo… cuando se despertó.

Me enamoro de todo, me conformo con nada;
un aroma, un abrazo, un pedazo de pan
y lo que buenamente me den por la Balada
de la Vida Privada… de Fulano de Tal.

Baby cat face(Nacho Vegas)

Ya conocéis a Miss Carrusel.
Os presentaré ahora a otra mujer,
ojos de felino y un gran corazón
en un mundo gobernado por el horror.

Esquerita le pusieron al nacer
pero todos la llamaban Baby cat face,
Baby cat face,
Baby cat face.

Toda la inmundicia de Nueva Orleans
fue más de lo que pudo soportar.
Grita una mañana “he de huir de aquí”.
La miseria humana no conoce fin.
Pero Baby no te puedes esconder,
sabes que es inútil Baby cat face,
Baby cat face,
Baby cat face.

Quiso apartarse del camino del mal,
hizo votos de silencio y castidad,
se unió al templo de la purificación,
de los bañados con la sangre del buen dios.
Lo dejo todo y se abrazó a la fe,
Y nació la hermana Baby cat face,
Baby cat face,
Baby cat face.

Nadie te avisó jamás
de lo dura que puede ser la verdad.

Una noche aciaga de sexo y alcohol,
desoyendo los dictados del señor,
un hombre culigordo que leía a Verlaine
la dejó preñada en un grasiento hotel.
Sucio putañero me vengaré,
gritaba entre sollozos Baby cat face,
Baby cat face,
Baby cat face.

Aquel tipo aprendió cuando un bendito caimán
entró en su cama y destrozó su yugular.
Baby ya vengada pudo dar a luz
a un bebé llamado Ángel de la Cruz,
que declamó en latín nada más nacer
mientras agarraba el pulgar de Baby cat face,
Baby cat face,
Baby cat face.

Una voz le dijo nada has de temer
y se arrojó al vacío desde un planta diez.
¿Quién la culpará por perder la razón
entre tanto odio y depravación?
Brillará una estrella y así sabréis
que allí nos contempla Baby cat face,
Baby cat face,
Baby cat face.

No, nadie te avisó jamás
de lo dura que puede ser la verdad.

No baby, no lo intentes comprender,
no vale la pena.

Baby cat face,
Baby cat face.