con una insatisfacción casi sociópata;
quizás no me merezca ser
ni náufrago en la belleza
ni original en los versos,
y sin embargo cada noche
quemo todos los barcos
y la belleza agoniza entre mis dedos.
Ayer dos personas me dijeron:
¿De dónde viene tu tristeza?
te encanta retozarte en el barro
con una mano en el paquete
mientras la otra fuerza los grilletes.
Tristeza no hay.
Insatisfacción, quizás; delirios de grandeza.
Delirios de grandeza