Un chico de pueblo nada más
con una insatisfacción casi sociópata;
quizás no me merezca ser
ni náufrago en la belleza
ni original en los versos,
y sin embargo cada noche
quemo todos los barcos
y la belleza agoniza entre mis dedos.

Ayer dos personas me dijeron:
¿De dónde viene tu tristeza?
te encanta retozarte en el barro
con una mano en el paquete
mientras la otra fuerza los grilletes.

Tristeza no hay.
Insatisfacción, quizás; delirios de grandeza.


Delirios de grandeza

Sin título. (Mataire76)

Uno más uno son dos y a veces, un tercero:
una sombra que se suma a la suma añadiéndole un cero.
La escalera se sienta
en esta casa,
ni se sube ni se baja.

El colchón se excita
con la mañana fría
y el cerebro resuelve
sin materia
las tareas pueblerinas
de mi inútil día a día.


En mi casa