Fue en un rincón del mundo al norte
en la feria consumían San miguel y gofres.
Las casetas no dejaban ver el desierto
que habita y olvida el santo y honrado pueblo.
Dime la contraseña de todos tus correos.
Te la digo si te bebes todo este vino.
Al momento, me dijo: Trato hecho. No pensó
que sólo cambié cuatro números por sexo.
Loco por despistar al cansancio
robé y pagué todos los brebajes que pude
entonces es cuando me vuelvo sabio y silencio
la inseguredad que de día me enmudece.
Con el "Déjate llevar", cuánto daño he hecho.
Es verdad que sólo sirve pernoctando.
Entonces, solo he sido malo la mitad del tiempo
la otra mitad, como todos, nada más que viviendo.
ojos de borracho