la puerta trasera
a la calle vacía
sigue entreabierta

pero el viento lánguido
trae consigo un curso vital inefable
que propone
y los días disponen

un hoja paisana vírgen y putana
se instala entre los ecos y mis dedos
zumbando y zumbando
zumbando y zumbando

pero el viento lánguido
trae consigo un curso vital inefable
que propone
y los días disponen

zumbando
no tengo nada que ofrecer

qué lejos quedó
creerme más y mucho mejor

me encuentro distraído
hombros caídos
y ojos fuera de aquí

escrutando

para al final
no simpatizar con las urgencias
que obligan a todos
a protegerse y mentir

para seguir aquí
contradiciéndome sin cesar
y no encontrar las palabras
en las que vivo

ni puedo darte un hijo
ni sé lo que digo

me lío
me desato
cifrándome sin remedio

no tengo las palabras
y al sentimiento y la necesidad
los asfixio

y por eso
ni me entiendes
ni me entiendo


descifrándome
no pares

debes seguir
hacia donde
nadie
te ha aconsejado
ir

sigue
sin pensar

no decidas
qué o cuál

en los demás

ya lo sabes

había algo
de ti
pero ahora
ya queda poco
que sacar


let it be