Una mancha sobre nuestra ropa
limpia como nuestras lenguas
un pájaro lo cuenta todo
desde la solitaria rama
que se ve a través de mi única ventana

Creo que estuviste ayer haciendo el amor
con un caradura
que se cruzó contigo
un poco más tarde de medianoche
un pendejo
de medio pelo
enamorado de Sabina
torturado por el conformismo
digno de una segunda oportunidad
que se quedó con las ganas suficientes
como para querer volverte a ver.

Te quiso hacer sentir bien
te quiso satisfacer
un viernes por la noche
no hay mejor plan
que meterse en un lavabo de pub
con la sangre hirviendo
la espalda contra la pared
entre manos que repican la puerta
pidiendo si se puede entrar
tú pides silencio
medio desnuda
mientras él mira tu cuerpo
es imposible la pasión no es muda
y tú
sabes que él se quedó
con ganas de volverte a ver.

Más tarde
depués de comprar protección
esconder el coche
y con el fogón aún a toda potencia
la manos vuelven a acariciar piel
y los gemidos empiezan a recorrer
vuestros oídos
él sonríe mientras te observa
contra las olas del mar
y le llamas Casanova
sabes que se quedó con más ganas
suficientes para volverte a ver.

Al amanecer os despedís
y te vas extrañada
la noche ha sido diferente
a como la esperabas
porque él se quedó con ganas
de volverte a ver.


Mi última intimidad
Fuego
como el fuego que corre por mi garganta
garganta
como la garganta seca del escritor
escritor
como el escritor malo
malo
como malo fui cuando te hice daño
daño
como el daño que te aleja de la verdad
verdad
como la verdad que escupo entre tragos
tragos
como todos los tragos benditos de cada última cena
cena
como la cena que cena en el recuerdo
recuerdo
como el recuerdo al canto inútil del momento
momento
como el momento del segundo perdido
perdido
como perdido estoy al resolver los problemas de mi vida
vida
como la vida resuelta antes de morir
morir
como morir sin haber vivido (por querer tener la vida resuelta)
vivido
como he vivido de un sólo beso
beso
como beso de madrugada antes de irme a dormir
dormir
como el dormir después de besar, depués de escribir
escribir
como escribir una carta de amor a los sueños
sueños
como los sueños que arden en mi garganta.


Como
Las sabanas blancas
de tu cama
delatan
que la sangre
no se acordó hoy
de ti.

Los periódicos
no publican
la huída
de ningún pájaro
mal herido
de su nido.

Las nubes
de algodón
dejan entrever
el cielo maravilloso
que te ilumina
desde que no
te acuerdas de mi.

El mar
esta en calma
y el viento
descansa
después de muchas noches
de borrascas interminables
y ruidos incesantes.

Los asesinos
limpian sus cuchillos
sosegados
sentados en el banco
que se ve justo
desde tu ventana.

En los moteles
vacíos
se acaban de limpiar
los últimos rotos
de las noches sin medida
las señoras acaban
de barrer
los últimos rincones
donde el barro de las botas
es más difícil de quitar.

La vida
sigue andando
aunque tú estés mal
y tus lágrimas
no te dejen ver
que detrás de tanta
amargura existe
un rueda
que lo aplasta todo
para bien o para mal
esa maldita rueda
te aplasta si no consigues
mirar hacia adelante.

La música
se olvida
de notas tristes
y canta
la canción preferida
del amanecer
cuando tus ojos se
abren a él
y tu boca sonríe
al día después de ayer.

Podría seguir
pero prefiero
darte un beso de buenas noches
mañana será otro día
y quizás
con un poco de suerte
sea ese día.


Sábanas blancas