Quemar las heladas

En nuestra casa en llamas
el amor pide la entrada.
Años de eternas heladas
al fin pierde el demonio las ganas.

Vuelve el miedo cuando
vence el dolor.
Solo la luz puede
devolvernos el valor.

Tú te alejas en la distancia
y yo no puedo seguirte el paso:
no soy ese monstruo que
por las noches deja mil rastros.

Cuando vuelvan las luces,
seguiremos aquí por los 3
y por nosotros también.

Habremos ganado la batalla a la indiferencia,
apagado las llamas, 
y quemado las heladas.

Musicland

Suscrito a la terapia musical de por vida.

Solo pido

Algo platónico que no se marchite; 
ni se pudra, ni muera.

Que no se encalve, ni se vaya con otro;
que no se renegocie cada semana,  
ni se retrase, ni llegue antes;  
que no pierda las llaves.

Algo platónico que se toque y huela.

Que no diga: "adiós, no eres tú, soy yo";
que no se canse ni dude,
que no sea ni tuyo ni mío, de los dos.

Algo platónico que me pase a buscar y me lleve bien lejos.

Que sea feliz en el silencio,  
que abrace sin ansiedad;
que me inspire y no juzgue.

Algo platónico como el beso del recuerdo.

Sin tiempo ni convenios;
que olvide y perdone.

Algo platónico con raíces infinitas.

Que sea real,  
que sea maduro.

Algo platónico como el hogar.

Que no se prometa, que se cumpla.

Algo platónico en la distancia y en la cama.

Algo platónico como una palabra,
como mi mirada en tus ojos;
sin miedo ni nada, que me muerda el alma.