En casa del monstruo

En casa del monstruo hay puertas rojas, azules, negras, amarillas, y rosas. Y en ese orden las voy abriendo.

5*duelo

Niego lo nuestro.
Me peleo contigo.
Negocio el nuevo sistema familiar.
Lloro la pérdida.
Acepto el cambio.

Cuando te conocí

Cuando te conocí empezabas a salir
y nos miramos en las escaleras mojadas.
Es el momento de hablar
de aquellos años pasados.

Cuando te conocí decías que sabías
leer las cartas y nos leíste el futuro.
Decías: “Seremos felices
y lo nuestro durará Hasta el final.” 

Cuando te conocí
salía con 4 amigas que juntas no daban
lo que tú con un beso,
y a todas les dije: “Hasta luego.”

Cuando te conocí
me ahogué en tus ojos verdes.
Y 5 años después,
ya oíamos llantos de bebés.

Y en el fondo es tan hondo mi dolor.
Nos vamos y no se puede cambiar.

Cuando te conocí
me fusioné con tu cuerpo perfecto.
Nada iba a cambiar.
Siempre iba a seguir siendo igual.

Cuando te conocí
me enamoré de las manchas de ketchup, de los juegos de mesa y cama.
Nada iba a cambiar.
Siempre iba a seguir siendo igual.

Cuando te conocí
nos dijimos que no nos fallaríamos.
Nada iba a cambiar.
Siempre iba a seguir siendo igual.

Ahora el corazón me chilla y se queja 
fuera del ritmo que nos hacía bailar.
Nada iba a cambiar.
Siempre iba a seguir siendo igual.

Y en el fondo es tan hondo mi dolor.
Nos vamos y no se puede cambiar.