Madrid a las 3

En Madrid se cuentan historias,
detalles que nunca se olvidan
que en cada esquina cobran vida,
y en la noche se hacen nuestras.

Alejandra, mujer peruana,
morena y llena de pasión,
temblaba excitada,
sus besos, camino bendito.

En un lavabo, sin más plan,
Bella y yo nos cruzamos,
y tras miradas cruzadas
los dos números que marcaremos.

Con Lorena, al fin, aprendí
que en cada baile se esconden secretos,
y que, a veces, todo es perfecto:
Hay besos que resucitan a un muerto.

Madrid, ciudad de mil historias,
que en cada esquina se renuevan,
noches locas que nos mueven,
y nos invitan a buscar la gloria.

Perú

Y pregunté si podía besarla y rió y rió porque en Perú no preguntan. En Perú no preguntan, en Perú besan. 

Y dije, ¿entiendo que sí? Y besé y besó y nos comimos todos los besos que nos cabían en el deseo.

Ninguno de los dos

Lo que se espera siempre es mejor.
Lo que se espera nunca es ni tú ni yo.