¡Qué rico!

¡Qué rico besarte!
¡Qué rico morderte!
¡Qué rico tu cuerpo, tus pechos, tus labios!
¡Qué rico tu piso de piedra!
¡Qué rico Ruben Blades!
¡Qué rica la parada de bus!
¡Qué rica la fortuna de conocerte!
¡Qué rica la cerveza a tu lado!
¡Qué ricos tus juguetes!
¡Qué rica la salsa!
¡Qué rico compartir un segundo!
¡Qué rico más duro!
¡Qué rico! ¡Qué rico tú y qué rico yo!
¡Qué rico juntos!

Mi música

Me conoce.
¡Sí! Reproduce el placer de sentir una música que me inunda y se hace mía.
Una música lenta y atrapadora que me acoge en su regazo. 
Sigo su ritmo con mis pies de pato.

Y al terminar, me deja tranquila el alma. Le dice: "Ahora respira."

Elijo

Entre tú y yo, y nuestra relación. Entre la devastación y el folclore. Entre la puerta sur y la norte. Entre el grito y el silencio. Entre el ardor y la calma. Entre la canción y el trigo. Entre la búsqueda y el sofá. Entre la copa y la ensalada.

Me elijo a mí.