Hicimos el amor 2

Hablé con otra chica,
pero tu brillo la eclipsó.
Noche épica en Lleida, bailando
la partitura salvaje de la lluvia.

Mi boca se acercó rápido a la tuya
pero te alejaste como una cobra que se asusta.
Noche épica en Lleida, bailando
la partitura salvaje de la lluvia.

Solo quería decirte algo al oído,
disimulé, pero sabías que no.
Noche épica en Lleida, bailando
la partitura salvaje de la lluvia.

Tú me dijiste: te llevo a casa.
Espera, te dije, otro cubata.
Noche épica en Lleida, bailando
la partitura salvaje de la lluvia.

Inestables como flanes,
compartimos secretos y consuelo.
Noche épica en Lleida, bailando
la partitura salvaje de la lluvia.

El sol nos acompañó,
pero nuestras almas seguían en penumbra.
Noche épica en Lleida, bailando
la partitura salvaje de la lluvia.

Hablando mil horas, 
y tu cama como un confesionario.
Noche épica en Lleida, bailando
la partitura salvaje de la lluvia.

Lo nuestro se cerró haciendo el amor.
¡Qué bonita eres!
Noche épica en Lleida, bailando
la partitura salvaje de la lluvia.

Nuestra manera

Escribir es mi manera de desanudar los nudos del alma.

La tuya quizás sea inundar esta habitación con las lágrimas tardías que ya no significan nada.

Caminante

Anda el caminante y su mente despierta, 
campo abierto, inspiración cierta
bajo el azul cielo, en los pasos brío, 
y la incertidumbre, como hojas, cae al vacío.

Ríos de tinta, árboles pinceles, 
trazos que revelan un cuerpo en movimiento 
que se expande hacia esquinas infinitas 
donde la música salvaje acaricia su piel.

Emociones que eran nudos se liberan, 
saltan sentimientos en lágrimas, 
pájaros que recuperan el canto 
y defienden valientes su canción ante los gatos.

Paisajes, metáforas, la vida vuelve a fluir 
en lugares armónicos, en silencio, 
a plena luz del día con el bálsamo ancestral 
que remueve y desbloquea los problemas.

La ansiedad se desvanece y
la mente errante danza 
desplegando las alas,
le vendrán otras penas, pero deja éstas atrás.

Movimiento, senda, ruta, constancia,
brisa que guía las ramas a nuevas melodías. 
Practica el caminante su esencia, caminar, 
y caminando se halla, se inspira, se respira, despierta.