Ahí es

Donde te ríes de ti mismo. Ahí es.

Otra vez

De ella
me gustaba hasta su voz,
pero se acabó, otra vez,
como se acaban las cosas
que no tienen sentido:
con un portazo, sin decir adiós.
Si, al menos, me hubiese dejado
acabarme el gazpacho.

Y es que, ¿cómo se atreve
entre vino y vino
a pedirme un hijo, y rapidito?
¡A mí! ¡Si ya tengo tres!
Respondí: "Oye, qué techo más bonito".
Pues entonces, se separan
nuestros caminos, -me dijo.
Y se levantó y se fue.
Así fue, siento decirlo,
como me quedé, otra vez,
soltero y sin postres.

¡Ay, qué mala suerte la mía!
Si hasta el camarero me miró y me dijo:
"Lo siento, chaval, pero hoy tampoco se fía".
Queridos lectores,
sin comerlo ni beberlo,
pero pagando la cuenta
y perdiendo la cabeza,
me quedé, otra vez,
solo y en la cuneta de Madrid.

"Tranquilo, no tengas pena",
me repite mi hermanita,
"Si a ti se te insinúan
hasta las amigas
antes de que empiecen los tráilers".
Ya, pero eso no me consuela.
A este paso y después de tanto fracaso,
me retiro con un grupo de frailes.

Cómo iba a imaginar,
sin cenar y alatriste,
que lo siguiente que iba a pedir
iba a ser un taxi: "Jefe, a la calle me prometiste".
Así que, huyendo de allí,
pensando en lo que no fue y podría,
en esta vuelta al callejón melancolía,
con el corazón herido, otra vez,
pero con la mente en alerta y despierta.
Y en el retrovisor, pero qué hermosos eran,
como en los Monegros las dunas,
sus ojos de gata color aceituna.

De ella
me gustaban hasta sus pies,
pero acabé solo y con tres huevos,
otra vez, en la cama del hotel.
Sí, lo entiendo, parece un cliché,
una broma,
pero como ella misma dijo,
mismo destino, diferentes vagones,
pasajeros al tren,
desde la estación de Atocha.

Resumiendo, aunque ya esté claro,
lo nuestro no llegó al siguiente vermut,
como no llegan los paquetes de SEUR:
extraviados y borrachos,
maltrechos y abandonados,
como los zapatos viejos,
como los solitarios no llegan a casa,
perdidos en el diván de la barra
de cualquier bar de tu ciudad.

Dejarte

Dejarte le fue bien a mi corazón y a mi pelo.