Me he portado bien, y lo sabes,
he rechazado todos los cafés,
esos que se ofrecen de noche.
Soy muy frío en las despedidas;
los ojos llorosos se me hacen cuesta arriba.
Ya sabes: el pájaro loco todavía repiquetea
por la mañana en mi puerta.
Tranquila, no voy a ser la cucaracha
lo que se vende en Tinder.
Me echas en cara que fueras un pilar,
y yo pensaba que eso era lo más bonito de tu ciudad.
Tranquila, no te faltarán enfermeros,
y a mí siempre se me ha dado muy mal cargar.
Eres una tía genial, de verdad,
seguro que encuentras a alguien que te aguante mejor que yo.
No hace falta hablarlo más.
Qué bonito era verte bailar,
otra cosa muy distinta era seguirte los pasos.
Nuestro camino no es el mismo.
Te di mi tiempo, pero tú querías mi corazón.
Sabes que lo he intentado,
que mis besos eran tuyos,
que cuando te tocaba retocaba el cielo,
que cuando te escribía eran palabras nuevas y sinceras.
Cuando mires por tu ventana
ya me habré ido.
Tú fuiste el motivo de quitarme el cinturón de castidad.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.
Sabes que lo he intentado,
que lo he madurado,
pero hasta aquí —lo siento mucho— hemos llegado.
Podemos hablar siempre que quieras.
Tú fuiste el motivo de quitarme el cinturón de castidad.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.
Te he besado como hacía tiempo que no hacía.
¿Me preguntas si solo eras cuatro karaokes y cinco polvos?
No, no, nooooooo.
Te dejé ver mi corazón,
pero tú querías mi alma.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.
todo va a ir bien,
todo va a ir bien,
todo va a ir bien.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.