No lo pienses más - canción

(Intro)

(Verso 1)
Soy muy frío en las despedidas,
los ojos tristes se hacen cuesta arriba.
La pájara loca todavía repica
y la jodida nunca avisa.

(Verso 2)
Me he portado bien, y lo sabes,
a pesar de los cafés
a la hora del té, en la calle
donde todo se vende, y arden los pies.

(Puente)
Me echas en cara que fueras un pilar,
y yo que pensaba 
que eso bonita era lo más bonito de tu ciudad.

(Estribillo)
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

(Verso 3)
No voy a ser esa cucaracha
que se cuela en tu casa de madrugada.
Los dos conocemos muy bien el juego
y cuándo te tienes que retirar.

(Verso 4)
Sabes que rompí meses de castidad,
fuiste el mejor motivo.
Pero cuando escuches esto,
lo siento, cariño, ya me habré ido.

(Puente)
Me echas en cara que fueras un pilar,
y yo que pensaba 
que eso bonita era lo más bonito de tu ciudad.

(Estribillo)
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

(Verso 5)
No te faltarán enfermeros,
el hospital está lleno.
A mí se me da fatal, confieso,
eso de cargar con males ajenos.

(Verso 6)
Qué bonito era verte bailar,
muy distinto seguirte los pasos.
Te di todo, y tú querías más.
Eso nunca. ¿Te vale un abrazo?

(Puente)
Me echas en cara que fueras un pilar,
y yo que pensaba 
que eso bonita era lo más bonito de tu ciudad.

(Estribillo final)
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

Todo va a ir bien,
todo va a ir bien,
todo va a ir bien,
todo va a ir bien.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

A cinematic Spanish rock ballad with dark, atmospheric guitars, deep bass, and slow, dramatic drums.
The arrangement blends modern rock with subtle Latin and flamenco undertones —tremolo guitars, haunting organ pads, and a touch of reverb that creates a sense of mystery.
The vocal is rich, expressive, and slightly raspy, delivering poetic lyrics with intensity and theatrical phrasing.
The overall sound is emotional and immersive, balancing power and melancholy with a touch of surrealism and ritualistic energy.

Tags: spanish rock, dark ballad, male vocals, raspy voice, dramatic, cinematic, flamenco undertones, emotional, poetic lyrics, mystical, melancholic, intense atmosphere

No lo pienses más, es mejor dejarlo así.

Me he portado bien, y lo sabes,
he rechazado todos los cafés,
esos que se ofrecen de noche.

Soy muy frío en las despedidas;
los ojos llorosos se me hacen cuesta arriba.
Ya sabes: el pájaro loco todavía repiquetea
por la mañana en mi puerta.


Tranquila, no voy a ser la cucaracha 
que se cuela en tu casa a las seis de la mañana.
Por desgracia, los dos sabemos
lo que se vende en Tinder.

Me echas en cara que fueras un pilar,
y yo pensaba que eso era lo más bonito de tu ciudad.

Tranquila, no te faltarán enfermeros,
y a mí siempre se me ha dado muy mal cargar.

Eres una tía genial, de verdad,
seguro que encuentras a alguien que te aguante mejor que yo.
No hace falta hablarlo más.

Qué bonito era verte bailar,
otra cosa muy distinta era seguirte los pasos.
Nuestro camino no es el mismo.
Te di mi tiempo, pero tú querías mi corazón.

Sabes que lo he intentado,
que mis besos eran tuyos,
que cuando te tocaba retocaba el cielo,
que cuando te escribía eran palabras nuevas y sinceras.

Cuando mires por tu ventana
ya me habré ido.
Tú fuiste el motivo de quitarme el cinturón de castidad.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

Sabes que lo he intentado,
que lo he madurado,
pero hasta aquí —lo siento mucho— hemos llegado.

Podemos hablar siempre que quieras.
Tú fuiste el motivo de quitarme el cinturón de castidad.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

Te he besado como hacía tiempo que no hacía.
¿Me preguntas si solo eras cuatro karaokes y cinco polvos?
No, no, nooooooo.

Te dejé ver mi corazón,
pero tú querías mi alma.
No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

Todo va a ir bien,
todo va a ir bien,
todo va a ir bien,
todo va a ir bien.

No lo pienses más,
es mejor dejarlo así.

Que todo duele

Uno va entendiendo
que la locura no tiene fin.
Que no se puede combatir
con lógica ni con silencio.
Que cuando uno suspira de alivio,
después del estallido,
otra locura más grande vendrá,
como una puerta que se abre
sin avisar en la resaca,
como un mensaje en mayúsculas
a las seis de la mañana.

Uno va entendiendo
que hay días en que uno la sobrevive
y otros en que solo se espera
que el huracán amaine,
aunque toque recoger después del desastre.
Que el tic-tac de los relojes no cura,
que la distancia no enseña nada,
cuando el resentimiento es una forma de vivir.

Uno va entendiendo
que va a tener que lidiar
con su cólera,
que no hay escapatoria,
que hay mucha avería
y muy poca redención.
Que va a tener que driblarla
como un ratón al búho en la oscuridad.
Que le va a acompañar siempre,
como el hambre al perro flaco,
como la rabia a la despechada.

Uno va entendiendo
que no se entiende,
que no se trata,
que se respira de día
y se sueña en pesadillas de noche.
Que nada corrige,
que los libros ayudan,
pero no tanto.
Que la música despista,
pero no para siempre.
Que la terapia cura como el tabaco.
Que acariciar elefantes y abrazar árboles
es solo un disfraz.

Uno va entendiendo, por momentos,
que, a veces, todo pasa:
uno se levanta,
lava el vaso,
se ducha, se viste,
y vuelve a escribir.
Porque esa —aunque nadie más lo sepa—
es la única forma de decirle a la cara:
“A esta casa no vuelves a entrar”.