Oxímoron de medianoche

Oxímoron de medianoche,
ven.

No te prometo nada heroico,
pero ven.

Sigo en esta silla viva,
con la espalda vacía
y algo de paciencia nerviosa
sentada conmigo.

Estoy cruzando calles,
buscando una luciérnaga perdida,
igual de extraviada que yo.

Te voy a esperar toda la noche.
No te apures.
Aquí estoy.
En las coordenadas de Lagrange
te espero,
infinito igual a cero.

Ven a medianoche,
mientras las campanas fingen dormir,
a punto de sonar.

Ven con el viento salvaje
y bésame.
Y que nos amanezca despiertos,
haciendo del amanecer
un tupido velo.

Qué triste

Qué triste debe ser pretender ser tan positivo.

Tocarte

Tocarte como toca el viento a la hierba.