La borraré de mi lista de obsesiones cuando me permitas cometerla.
Dulces obsesiones
El silencio es el más hiperactivo de los sonidos: siempre se exhibe en finales explosivos. En los silencios más maduros nos encontramos con las pasiones más sórdidas e irreverentes del pelotón fusilable del siglo XXI. La naturaleza de la normalidad acabará con tanto silencio de intimidad barroca y nos mostrará unas pasiones ligeras, casi tediosas pero, eso sí, mucho más plausibles.
Carguen, apunten, disparen
Carguen, apunten, disparen
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