Preciso de una obra reparadora
de lágrimas pesadas.
Una reveladora, piedra catalizadora. Lanzadora.
Una lluvia de cuchillos dañinos
contra mi gran sofá.


Casa húmeda
Fumetas, cocainómanos, heroinómanos,
alcohólicos.

Frustrados, depresivos.

Pederastas, maltratadores y arpías.

Todos alrededor. Muy cerca.

Todos espejos rotos. Todos familia.

Todos expectantes y temblorosos.


Uno de los vuestros
Los deméritos te felicitarán:
Cuando ganes, ganarás
a un despreciable y
mediocre perdedor.
Conquista el mundo si lo deseas; 
rastrea nuevos exoplanetas;
explora confines del universo 
que nunca creerás haber visto.

Eres insignificante, despreciable.
Tu victoria es ridícula.

Perteneces
a la mediocridad heredada.


Hijo de dos ovejas negras