Pienso en erectar.
Sí erectar.
Osea ponerse
erecto.
No existe? Es decir
sí la acción
pero no la palabra.
Qué pasa pues
con la lengua?
Será más basta que infinita?
Dará para más?
Y ahora pienso
en mí
pero tampoco encuentro
la palabra.
No words
Sé
que todo esto
no durará
por más
de una noche
y que
el mañana
vendrá
y apagará
mi sed
y sé
que me
refugiaré
en el intermitente
amor
de las flores
de un solo
día
pero ahora
mismo
necesito
verte
así que de momento
no me doy
por vencido
tan enemigo
de las distancias
tan amigo
de la noche
porque
ahí
es donde
te veré
nuestra
ciudad sueño
donde los caminos
serán tan cortos
como la última vez
que estuve contigo.
Nuestra ciudad sueño
que todo esto
no durará
por más
de una noche
y que
el mañana
vendrá
y apagará
mi sed
y sé
que me
refugiaré
en el intermitente
amor
de las flores
de un solo
día
pero ahora
mismo
necesito
verte
así que de momento
no me doy
por vencido
tan enemigo
de las distancias
tan amigo
de la noche
porque
ahí
es donde
te veré
nuestra
ciudad sueño
donde los caminos
serán tan cortos
como la última vez
que estuve contigo.
Nuestra ciudad sueño
Allá donde se acaban los caminos,
donde el mar no deja de sonreír,
donde regresa siempre el extranjero,
pongamos que hablo de Cádiz.
Donde la belleza nunca parte a alta mar,
un agujero queda para mí,
que me dejé la vida en La Viña,
pongamos que hablo de Cádiz.
Las niñas aún quieren disfrazarse de princesas,
y a todos les da siempre por sonreír
con un acento maravilloso,
pongamos que hablo de Cádiz.
Las gaviotas vuelan sobre todas las cabezas,
la noche siempre tarda en salir,
la alegría baña la cara de todos los gaditanos,
pongamos que hablo de Cádiz.
El sol siempre anda de fiesta,
la vida es un barco que se olvida de partir,
hay una gaditana en cada enamorado,
pongamos que hablo de Cádiz.
Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleve al sur de donde nací,
ésto no es sitio para casi nadie,
pongamos que hablo de Cádiz.
Pongamos que hablo de Cádiz
donde el mar no deja de sonreír,
donde regresa siempre el extranjero,
pongamos que hablo de Cádiz.
Donde la belleza nunca parte a alta mar,
un agujero queda para mí,
que me dejé la vida en La Viña,
pongamos que hablo de Cádiz.
Las niñas aún quieren disfrazarse de princesas,
y a todos les da siempre por sonreír
con un acento maravilloso,
pongamos que hablo de Cádiz.
Las gaviotas vuelan sobre todas las cabezas,
la noche siempre tarda en salir,
la alegría baña la cara de todos los gaditanos,
pongamos que hablo de Cádiz.
El sol siempre anda de fiesta,
la vida es un barco que se olvida de partir,
hay una gaditana en cada enamorado,
pongamos que hablo de Cádiz.
Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleve al sur de donde nací,
ésto no es sitio para casi nadie,
pongamos que hablo de Cádiz.
Pongamos que hablo de Cádiz
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