Dos finales
Me parece que solo existen dos finales posibles: el olvido y el perdón. Y mucho me temo que el segundo es un eufemismo del primero.
El ser de mil años
Dicen los científicos que ya ha nacido el ser humano que vivirá 1000 años.
Me compadezco de él: 150 años de infancia, 90 de adolescencia, 560 de madurez y 200 de vejez.
Imaginen relaciones de 600 años: 50 años de pasión y descubrimiento. Luego, 100 años de estabilidad y rutina, seguidos por 50 años de conflictos y desencuentros. Después, 200 años de intentos de reconciliación y resignación. Para acabar, otros 200 años de separación.
¡Qué pesadilla! ¡Y qué feliz es la mosca de la fruta!
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