me rodeo de horas en
mesas de escritorio,
una lámpara hacia los tejados
y una mirada al parque.

existe también
una nevera de imanes pisapapeles,
un lavavajillas casi lleno,
un sofá siempre ocupado,
libros y guiones.

me he envuelto
de sol, lluvia y niebla de día,
y de noche,
de sábanas y mantas.

y de ti, y de ti...

¡joder!
qué buena persona
vive aquí y ahora.


punto y seguido