no tengo nada que ofrecer
qué lejos quedó
creerme más y mucho mejor
me encuentro distraído
hombros caídos
y ojos fuera de aquí
escrutando
para al final
no simpatizar con las urgencias
que obligan a todos
a protegerse y mentir
para seguir aquí
contradiciéndome sin cesar
y no encontrar las palabras
en las que vivo
ni puedo darte un hijo
ni sé lo que digo
me lío
me desato
cifrándome sin remedio
no tengo las palabras
y al sentimiento y la necesidad
los asfixio
y por eso
ni me entiendes
ni me entiendo
descifrándome