hoy te he protegido en sueños.

he luchado contra familiares y niños
que con navajas
corrían por las calles.

he tirado de verborrea.

convincente he mirado a sus ojos y
he lanzado palabras como balas
que silbaban en las orejas de los presentes
hasta dejarlos inconscientes.

he luchado con mis puños y pies.

contundente he hecho sangrar todas las narices
y atacado por la espalda
haciendo caer sus cuerpecitos sobre
el alquitranado paseo
de un río anónimo.


esta noche te he defendido en sueños.
envuelto en fiebres,
defendiendo mi legado
con palabras y puños.


guardaespaldas