Eres lo más salvaje que he conocido.
Respirar contigo
es un soplo de Sabina en vivo.
Viniste con mi adolescencia rebelde
y te vas en su ocaso cansado
entre lágrimas y abrazos.

Eres tú como yo
y como todos
pero todavía más
porque eres el original lienzo
de la parte oculta,
la parte granuja
que vive en todos nosotros
y que florece de noche
en la oscuridad anónima.

Ser custodio a tiempo parcial
de tus hazañas
me ha ayudado a conocerme y
ahora que te vas
el corazón no te olvidará
y los timbales repicarán ritmos alegres
para tus primitivos instintos
que no se achican en la vida rutina
que nosotros hemos acabado por aceptar.


Boli