Estoy en crisis.

Como he despertado del sueño
estoy ya inmerso en un nuevo ciclo.
Es más real y duele.

Me veo más feo. Menos rápido. Más tartamudo.
No duermo bien.
Menos joven y capaz de todo.

Lo peor es que no se arregla con los trucos de antes: Con una buena cena, o despierto hasta el amanecer en el teclado, o con una maratón de pelis. O con una siesta de orinal.

Y sé
que no es pasajera. Viene
para quedarse.
Al menos, para quedarse un tiempo.

XXX