¿Llorará más,
un pájaro moribundo,
al vuelo pasado o
a sus maltrechas alas?

¿Cuándo se sabe uno
realmente vencido,
apaleado o noqueado?

¿Será cuando el tiempo
se vuelve lento
y te fijas en las nubes?

Entonces será la calle
un paseo para tus pies
y ahuecarás la eterna niebla
esperando
el sueño reparador.


Te quiero,