El final de la primera parte se acerca ya.
Lo afrontaré serenamente.
Yo he sido así y así os lo explicaré sinceramente.
Viví la inmensidad,
sin conocer jamás fronteras.
Jugué y volé, sin descansar y lo hice a mi manera.
Acaricié algunas flores pero
solo conocí y viví un amor
que para mí fuera importante.
Disfrutamos y formamos una familia
no más que otro cualquiera.
Pero todo lo hicimos a nuestra manera.
Tal vez lloramos, tal vez reímos.
Tal vez ganamos o tal vez perdimos.
Pero estoy seguro de que nos amamos.
Que si lloré también amé.
Quizás también dudé
cuando yo más me divertía a escondidas.
Quizás desprecié,
quizás no cuidé
aquello que no comprendía.
Hoy sé que para vivir feliz tenemos
que enfrentarnos al ser que somos.
Y así lograremos quizás vivir, a nuestra manera.
No hay que fingir, no hay que mentir.
¡Podemos llegar hasta el final, a nuestra manera!
Sí, a nuestra manera.