500 kilómetros

Si pierdo el tren a casa,
volverás a saber que no pensé en ti.
Grita fuerte tu nombre para que despierte a 500 kilómetros.
A 500 kilómetros,
a 500 kilómetros,
a 500 kilómetros,
a 500 kilómetros.
Grita fuerte tu nombre para que despierte a 500 kilómetros.
Ya sabes que puedo ser ese de allí,
o ese otro,
o aquel otro,
o cualquier otro.
Estoy a 500 kilómetros de casa con la ropa sucia, 
durmiendo en el suelo, y he perdido la tarjeta de crédito.
No puedo volver a casa estando así.
He sido el otro,
y aquel otro,
y todos los otros.
No puedo volver a casa estando así.
Si pierdo el tren a casa,
volverás a saber que no pensé en ti.
Grita fuerte tu nombre para que despierte a 500 kilómetros.