después de tocar fondo y dolor,
luchando contra el final del amor,
que no puede sanar la desilusión.
Viendo a una familia pasar,
al frente, un hombre de experiencia,
con su bici y dos cervezas,
y varios niños que alegran su caminar.
De la mano del señor, un joven va,
cabizbajo y con pesar en su mirar,
consciente de su culpa, desea cambiar,
sabiendo que su error causó el final.
Aunque seas culpable, es verdad,
tengo la obligación de ayudarte,
a pesar de las heridas que dejaste,
la familia y yo debemos socorrerte.
Solo quien vivió una relación así,
sabe que un padre nunca se rinde,
el amor paternal siempre se entrega,
deseando lo que nunca tuvimos, en ti.
Los vi marcharse con su llanto,
enfrentando el laberinto del dolor,
en las buenas y en las malas, juntos van,
y pensé en mi familia, en mi llanto.
Los quise tanto en aquel momento,
sentí que me ahogaba en sentimientos,
mi madre y aquel joven en sufrimiento,
dos tragedias distintas, pero al mismo tiempo.
Cuánto amor y control en una morada,
para enfrentar las desgracias de la vida,
aunque los problemas parezcan infinitos,
el amor de ellos dura toda la jornada.
Mantén el amor y el control presente,
frente a las penas y la adversidad,
con esperanza y sentimientos vibrantes,
los problemas no se irán, pero encontrarán paz.
Cuánto amor y cuánto control,
en cada rincón de un hogar,
un equilibrio que enfrenta cualquier dolor,
amor y control, siempre a navegar.
Amor y control,
amor y control,
amor y control.
luchando contra el final del amor,
que no puede sanar la desilusión.
Viendo a una familia pasar,
al frente, un hombre de experiencia,
con su bici y dos cervezas,
y varios niños que alegran su caminar.
De la mano del señor, un joven va,
cabizbajo y con pesar en su mirar,
consciente de su culpa, desea cambiar,
sabiendo que su error causó el final.
Aunque seas culpable, es verdad,
tengo la obligación de ayudarte,
a pesar de las heridas que dejaste,
la familia y yo debemos socorrerte.
Solo quien vivió una relación así,
sabe que un padre nunca se rinde,
el amor paternal siempre se entrega,
deseando lo que nunca tuvimos, en ti.
Los vi marcharse con su llanto,
enfrentando el laberinto del dolor,
en las buenas y en las malas, juntos van,
y pensé en mi familia, en mi llanto.
Los quise tanto en aquel momento,
sentí que me ahogaba en sentimientos,
mi madre y aquel joven en sufrimiento,
dos tragedias distintas, pero al mismo tiempo.
Cuánto amor y control en una morada,
para enfrentar las desgracias de la vida,
aunque los problemas parezcan infinitos,
el amor de ellos dura toda la jornada.
Mantén el amor y el control presente,
frente a las penas y la adversidad,
con esperanza y sentimientos vibrantes,
los problemas no se irán, pero encontrarán paz.
Cuánto amor y cuánto control,
en cada rincón de un hogar,
un equilibrio que enfrenta cualquier dolor,
amor y control, siempre a navegar.
Amor y control,
amor y control,
amor y control.