Juegos de mesa

Nos enamoramos jugando a juegos de mesa. Siempre competimos por ganar y ser el mejor. Era divertido. Estimulante.

Así fue el principio, y así tenía que ser el final, jugando en un tablero real: el juzgado.

Como siempre fue, ha sido muy divertido. Gracias por esta última partida. Y, gracias, por dejarme, otra vez, ganar.