Latidos

Las canciones no son la música; son el latido que se filtra en nuestros oídos, conquistándonos entre silencio y silencio, un susurro que se queda.

Las películas no son el cine; son los latidos que ciegan los ojos, la luz que nos reinventa la mirada, como si en cada fotograma fuéramos ya otro.

Y tú no eres mi amor, claro que no. Eres el latido que estalla en la rutina, cuando el mundo se detiene y flota en el aire, con un aroma dulce que quiere saber de ti.