Cómo puedo

Cómo puedo ser tan egoísta para desearte tanto. Tan joven. Tan tierna. Tan por vivirlo todo.

Cómo puedo ser tan egoísta para desearte mía. Con mil amigos pero yo como amante.

Cómo ser tan egoísta para robarte tu imagen para mis pensamientos. Solo circularás por mis calles húmedas.

Cómo puedo ser tan egoísta para quererte solo para mí. Un ser tan perfecto.

Cómo me atrevo a soñarte si nunca te merezco.

Si tú

Si pensaras en mí con el ardor que yo pienso en ti, cada esquina se volvería un encuentro, en el eclipse de nuestros cuerpos. Mil tropiezos imposibles, donde nuestros pasos se retuercen para seguir el mismo camino.

He dejado de pensar en ti

He dejado de pensar en ti.
No fue un acto heroico ni una decisión precisa; apenas fue voluntario, el hilo se tensó tanto que reventó.

He dejado de pensar en ti, en tu cuerpo de selfie, en esa boca tuya que se traga todo mi aire, como si yo fuera el oxígeno en medio de tu incendio.

He dejado de caer, como la lluvia inoportuna que te moja el pelo de camino al trabajo.

Te he despegado de mi sombra, desatornillado del peso de las ideas que todavía me caminan por dentro.

He dejado de pensar en ti: ya no luxas mi deseo, ni manipulas mis huesos como una marioneta esperando su función.

He dejado de escribir.