Hoy lo intenté

Hoy lo intenté:
salí, bebí, bailé
y respondí con gracia
a esas miradas furtivas
que solo se regalan de noche.

También hablé, sí.
Ya sabes que me encanta hacerlo,
pero esta vez aguanté, y no fue de ti.

Besé, y me besaron.
Toqué, y me tocaron.
Disfruté.

Cansado, volví a casa,
a la fría quietud, solo,
con el miedo de oír tu voz
e imaginar tu cara
en el espejo del ascensor.

Lo intenté, pero fracasé:
la caída fue tan inevitable
como tu gravedad deformando mi luz.

Así que caí. Volví a caer,
y volví a ti, al deseo,
a tu cuerpo, 
con el peso de la piedra 
que se aferra
a la tierra que ama.

Dulce deseo

[Verso 1]
Te beso, pero no son tus labios,
sueño contigo y no estás aquí.
Abrazo a otra, pero es tu sombra,
y lejos de ti yo no sé vivir.

Cada esquina se vuelve un encuentro,
mi corazón no deja de insistir.
Casuales tropiezos del universo,
para que tus pasos lleguen junto a mí.

[Coro]
Eres rosa, dulce y deseo,
cada tres días, mi postre.
Eres fuego, luz que me quema,
y aunque lo niego, te vuelvo a buscar.

[Verso 2]
Ah, qué sensación al verte pasar,
mi piel suda y no sé disimular.
Hablar contigo es todo un volcán,
me explota dentro este amor sin final.

Envidio a quien no busca el amor,
qué desfachatez, creerse feliz.
Mientras yo me pierdo en esta prisión,
queriéndote sin saber si es para mí.

[Coro]
Eres rosa, dulce y deseo,
cada tres días, mi postre.
Eres fuego, luz que me quema,
y aunque lo niego, te vuelvo a buscar.

[Puente]
Si pensaras en mí
como pienso en ti,
sería todo un eclipse,
tú sobre mí.

Si tus ojos hablaran,
si tu piel me dijera,
serías mi calma,
mi primavera.

[Coro Final]
Eres rosa, dulce y deseo,
cada tres días, mi postre.
Eres fuego, luz que me quema,
y aunque lo niego, te vuelvo a buscar.

[Outro]
Oh, rosa, mi dulce deseo,
mi aire, mi calma, mi amor sin final.
Rosa, mi dulce deseo,
te busco en cada esquina, en cada lugar.

Envidio

Envidio a la gente que sale a la calle y no busca el amor.

¡Qué desfachatez! Creerse feliz.