...no quiere, abrasada en celos,
que me case con Marcela
y, en viendo que no la quiero,
vuelve a quitarme el jüicio
y a despertarme si duermo.
Pues coma o deje comer,
porque yo no me sustento
de esperanzas tan cansadas,
que si no, desde aquí vuelvo
a querer donde me quieren....


ni come ni comer se deja,
ni está dentro ni está fuera.

Con la perra del hortelano mejor no jugar
sus dientes daño no hacen
sus labios de besar se olvidan
mas sus ojos muestran sus ganas de matar

ni mira ni de mirar deja,
ni baila ni de bailar se cansa.

A la perra del hortelano intenté conquistar
un amigo se hecho a reír
una mariscada perdí
pensar no pienso mas a sus ojos no me acerco más

ni desviste ni desvestir se deja,
ni es sinsera ni por no mentir se calla.


El perro del hortelano
fin la famosa comedia.


La perra del hortelano