En el silencio del parque

En el silencio del parque,
donde tiempo y espacio no tienen sentido,
la sombra unánime de un árbol caído
deja rastros de sueños, 
fútiles esperanzas que se perderán 
en la lluvia.

En la estría de este día seco,
un eco líquido promete un acuerdo,
un reflejo que la mente imagina,
un murmullo futuro en el viento,
bajo la fronda quietud
de las horas llenas de alivio.

La soledad se inunda de ideas,
brota de nuevo la palabra casa, 
las cataratas se desalan,
y el horizonte, antes borroso,
dibuja, por fin, el confín del mar,
en nuevas visiones vitales que escenifican este mínimo universo.