Somos naturaleza

A la mañana, tras la batalla,  
reina el silencio, 
profundo e infinito.

Sombras caídas se extienden,  
ecos valientes y desesperados, 
en el suelo dormido.

Tierra húmeda
por las lágrimas pasadas, 
bajo historias de dolor y vida.

El viento, portador de cambio, 
arranca las últimas raíces profundas, 
vestigios de la memoria.

En este desolado paraje, 
brotes verdes,
rompen el gris y la tristeza.

El sol, joven, 
baña con luz dorada,  
el paisaje dormido.

Somos naturaleza, 
tras la destrucción, llega, 
siempre, la primavera.