Ya probé

Ya probé la cerveza fría en el viejo "Buk", con la hoja ardiendo pero en blanco.

Ya probé la soledad de la cama ancha que te susurra vacío al oído.

Ya probé el baile latino en la calle del ritmo.

Ya probé la cascada en mi cara.

Ya probé el cine, el chicle y la mano traviesa.

Ya probé la mirada furtiva a dos centímetros de su cara.

Y probé la carretera sin destino, en la ruta del desierto de los lagartos.

Ya probé la fotografía perfecta, con la luz perfecta, y la postura perfecta, y no fue perfecto.

Ya probé el orgasmo a seis manos.

Ya probé la melancolía en una silla vacía, en una playa desierta bajo la lluvia.

Ya probé todos los labios sin compromiso.

Ya probé lanzarme al estrecho de sus piernas, sin flotador ni conocimiento.

Ya probé todas las aplicaciones y seguí hambriento.

Ya probé, pero no todo.

Ahora, solo imploro, a los dioses paganos y caprichosos de este juego enloquecido, que me permitan vivir lo que resta, junto a mis seres queridos, aquellos que me quieren sin juicio, ni, sobretodo, mediar condición.