y vuelvo a disfrazarme
de truhan, rompecatres y demás.
Las calles se visten de amor exprés,
descafeinado con sabor al licor
que aún recorre tu boca a las seis.
Tetas repletas de pasión
y entrepiernas formando ángulos perfectos
donde destrozar su ropa interior.
Pero es ese amor que aún proceso
el que me impide ser provocativo ante ti,
pero es ese recuerdo que tengo de ti
el que se refleja en todo picadero perdido.
Balada del carnaval canalla
que baila con mis hormonas otra vez
arrancando los trozitos de tu metralla.
Hipnotizado por las caras
que mi sangre alcoholizada
transforma en oro para mis ojos.
Las puertas de las pulperías
están todas abiertas
si las cruzas con el antifaz de la alegría.
Pero es esa ternura que sembraste
la que retrocede mis zapatos a mis pies,
aunque la vulgaridad baña mi voluntad
no creo que pueda volver atrás.
Y bailo y río y me disfrazo
y me vuelvo todo lo que quieran ver
y disfruto de la superficialidad
de la mejor balada del carnaval canalla.
Balada del carnaval canalla