más de mil mentiras encubiertas
por el que trabaja sólo de noche,
donde las mujeres buscan a su principe azul
los hombres se disfrazan de rana
y el amor es extensión de los sueños no cumplidos.
Tranquila ya sé
que ayer pintaste un cuadro color rojo
y tu manos rezaron cuando nadie te vio
con los ojos fijos a la ventana esperanza
que imaginaste en la oscuridad y
por la que todos hemos saltado alguna vez.
Vigila con tus pies
no sea que la repetición
te fabrique deformados los zapatos
y el conformismo
vuelva oro las piedras planas
de nuestro río hacia la eternidad.
Las estrellas saben de lo que hablo,
aunque las gatas no estén de mi lado
y la luna se haya refugiado temporalmente,
ayer noche vi unas escaleras subir
hacia tu balcón y,
sin embargo, preferí trepar por tu pelo.
La próxima vez que te pida un café
pídeme a cambio un poesía
de las que se recitan al oído
y sudan amor a las cuatro de la mañana.
De momento el poeta sigue tumbado,
tiembla si decide ir a por ti.
Juega con mi fuego,
tranquila no te quemarás más
de lo que me cuentan tus palabras.
Sólo hay algo que debes saber:
El tiempo de los sueños lo acabaremos
invirtiendo en conformismo de pura vocación.
El tiempo de los sueños